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El colegio rural Santana viaja con el tentempié

El aperitivo de los viernes en las escuelas de Corias, La Regla y Trones recrea platos típicos de cada comunidad autónoma

Los alumnos del aula de Corias muestran su “Aperitivo viajero”. | D. Álvarez

Los alumnos del aula de Corias muestran su “Aperitivo viajero”. | D. Álvarez

La hora del tentempié en el colegio rural agrupado Santana, en Cangas del Narcea, se ha convertido en un momento de descubrimientos gastronómicos para los escolares, ya que en este curso el proyecto de “Aperitivo saludable” se ha convertido en “Aperitivo viajero”. Cada viernes los alumnos tienen la oportunidad de trasladarse a través del gusto a otros rincones de España con platos y postres que elaboran ellos mismos, con la ayuda de sus familias. El único requisito que deben cumplir es que sean típicos de la región a la que se dedica el “Aperitivo viajero” esa semana.

El último viaje gastronómico realizado por los escolares fue a las Islas Baleares, así que el producto estrella del recreo fue la ensaimada, aunque algunos se atrevieron con otros postres como el gató de almendra o las galletas típicas de Semana Santa conocidas como crespell.

El coordinador del proyecto de salud, Adrián González, explica que el proyecto surgió para motivar a los alumnos a seguir con el plan de alimentación. “No se conseguía cumplir los objetivos del plan porque siempre había alguna excusa para no llevar la fruta o los frutos secos, así que buscamos algo motivador en lo que les apeteciera participar”, explica Adrián González, que es profesor de Educación Física.

A partir de ahí, creó un carné por puntos para cada alumno en el que se registra la pérdida de un punto si no se cumple con el plan semanal de llevar un día lácteo, otro frutos secos, fruta y bocadillo, dando la opción de recuperar un punto participando en la elaboración de platos típicos de otras comunidades autónomas. “La idea es que el proyecto no solo tuviese el objetivo de mejorar la parte alimenticia, sino que también estuviera vinculado a otras asignaturas y que sirviese para recuperar el vínculo socioafectivo en las familias a la hora de cocinar”, añade.

La mayoría de los escolares que cada viernes se acercan a la comunidad autónoma que toca cocinando, apuestan por el postre. Reconocen que cuentan con ayuda, casi siempre de sus madres, y que lo que más les gusta es “descubrir nuevos postres”, coinciden los estudiantes de Corias David Rodríguez Barrera y Carlota Fernández, que llevaron ensaimada y crespells, respectivamente.

Lo que más suele costar a los escolares es cumplir con el día de la fruta. El alumno Mateo Fernández explica que nunca le ha gustado y que ahora poco a poco se va acercando a ella a través de los zumos. A su compañera Irene Álvarez tampoco le gusta la fruta, pero reconoce que ha dado el paso de ir introduciendo alguna pieza.

“Los resultados que estamos viendo es que aumentó la motivación y que hay alumnos que mejoraron sus hábitos y están empezando a comer cosas que antes no probaban”, subraya el profesor.

El CRA está formado por tres escuelas situadas en Corias, La Regla y Trones, y en esta última las familias han dado un paso más en el proyecto y se graban durante la elaboración del “Aperitivo viajero” para compartir la receta a través de una aplicación escolar.

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