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La cigüeña vuelve a criar en Tapia tras décadas sin anidar en la zona

“Es algo inesperado, una novedad total en el pueblo”, señalan en Serantes sobre la pareja de aves, que incuba sus primeros huevos

Una de las cigüeñas, buscando comida en un maizal, en Serantes; al fondo, el nido con el otro ejemplar. | T. Cascudo

Una de las cigüeñas, buscando comida en un maizal, en Serantes; al fondo, el nido con el otro ejemplar. | T. Cascudo

La localidad tapiega de Serantes cuenta con dos nuevos pobladores. Se trata de una pareja de cigüeñas, que ha instalado su nido en un viejo poste de la luz pegado a las casas y a orillas de la carretera Nacional 634. Su asentamiento es llamativo, pues hace alrededor de veinte años que no se registra un intento de cría en el Noroccidente.

Según relatan los aficionados a la ornitología de la comarca, la última ocasión fue en la localidad naviega de Salcedo, pero un temporal deshizo el nido y llevó al traste los planes de aquella pareja. Ahora hay otra oportunidad, pues estos ejemplares ya está incubando sus primeros huevos en Tapia.

Explica Luis Mario Arce, coordinador del grupo asturiano de la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife), que cabe esperar que poco a poco, y siguiendo la tendencia de los últimos años, las parejas sigan aumentando en Asturias. Indica que en la actualidad hay una colonia en Tineo y también hay parejas en Siero, Llanera y en el puerto de San Isidro. Hasta 2010 también hubo una pareja en Somiedo. La de Tapia es la primera que se instala en la costa occidental. Los aficionados a las aves también apuntan que este año hay una pareja nueva en la localidad lucense de Riotorto, a unos cuarenta y cinco minutos en coche de Tapia.

Esta pareja de aves está generando mucha expectación en el vecindario de la localidad tapiega en la que se han instalado. “Es algo inesperado, una novedad total en el pueblo pues nunca se habían visto por aquí”, dice Charo López, de la asociación Mujeres de Serantes. Expone Luis Mario Arce que las cigüeñas conviven bien con los humanos, pero no tanto a la inversa: “El mayor problema directo es que les tiran los nidos, en edificios sobre todo. El indirecto, los pesticidas y también los plásticos, cuerdas y gomas elásticas, que llevan al nido y pueden causar problemas e incluso la muerte a los pollos”. De momento, la convivencia en la localidad tapiega es buena.

Las cigüeñas son aves bastante rutinarias y muy fieles, pues acostumbran a mantener la misma pareja de por vida. La incubación suele durar entre 32 y 34 días y los pollos estarán listos para volar entre los 55 y los 60 días de edad. Si va bien, esta pareja tendrá pronto su primer retoño en Serantes.

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