“Si quieres caminar por la orilla, ahora puedes. Es posible subir hasta con niños desde el pozo L’Aspa hasta el pozo Piedra Blanca”, señala el presidente del club de pesca La Socala, de Valdés. Emilio Fernández está satisfecho por la limpieza desarrollada ayer en las orillas del Esva, que el colectivo reclamaba desde hace casi dos años.

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) autorizó finalmente a la entidad a afrontar la limpieza de las orillas y de los accesos a los pozos, y ayer se llevó a cabo el trabajo con seis voluntarios del club y la ayuda del Consistorio valdesano y la empresa Sierra de Trevías. “Tenemos un río en un estado de conservación envidiable y que es una fuente más de recursos para la comarca”, añade Fernández, quien precisa que ya que el Ayuntamiento valdesano desplazó un tractor a la zona para hacer la limpieza se aprovechó para adecuar la bajada a la playa fluvial de la Muriente, muy usada por los vecinos de Trevías. El club espera ahora que la Confederación atienda su petición para retirar algunos árboles de grandes dimensiones del cauce.

El Esva está estos días de actualidad ya que este miércoles dio su primer salmón de la temporada, capturado por el pescador avilesino Rogelio González. El presidente de La Socala reivindicó ayer el buen estado del cauce valdesano: “Pudimos comprobar que el río está de caudal perfecto y vimos mucho reo, trucha buena y también la entrada de salmón. Me duele que cuando hacemos el recuento de salmones siempre contamos muchos y luego se pesquen tan pocos”.