“La gente baja asustada porque teme que se transforme la zona en un polígono industrial”, señalan desde la plataforma ciudadana “Xente de Oscos-Eo”, que ayer organizó una ruta para mostrar sobre el terreno el impacto que tendrían los diecinueve parques que se proyectan para la comarca más occidental de Asturias. El colectivo está satisfecho con la respuesta ciudadana, pues reunieron, en dos turnos a consecuencia de la mala visibilidad de la mañana, a unas setenta personas.

Aunque inicialmente tenían prevista una caminata por la sierra de Ouroso, trasladaron la reunión al alto del Couso, en Villanueva de Oscos. La niebla restó visibilidad. Con todo, pudieron “poner sobre el mapa, en tres dimensiones, toda la realidad del problema”. Lo hicieron de una manera muy visual. Por ejemplo, haciendo una circunferencia con personas para alcanzar el diámetro de veinticuatro metros que tiene la zapata de cada torre eólica proyectada. También se esforzaron para que la gente visualizara los 215 metros que tendrán las torres de los molinos más altos que se proyectan.

“Estamos muy contentos con la acogida y con poder abrir un debate en la comarca”, señala este colectivo, que se autodefine como pacífico. En ningún caso se oponen a la energía eólica, pero sí a la masificación de proyectos sin una planificación previa adecuada. “Estamos notando que cada vez hay más personas que se interesan por este asunto y se suman a la plataforma”, explican.

El colectivo, que tendrá una nueva reunión la próxima semana para plantear nuevas acciones, aún no ha recibido respuesta alguna a las alegaciones presentadas a los diferentes parques en tramitación. Cuando finalice el periodo vacacional harán públicos los resultados de una encuesta que están realizando entre los turistas. Los datos preliminares apuntan a que más del sesenta por ciento de los encuestados se pensarían regresar al territorio si se llena de eólicos.