El veigueño Fernando Manuel Pérez, popularmente conocido por Fernando de Caldín, falleció ayer, a los 76 años, en su casa de San Juan de Moldes, en la localidad castropolense en la que residía. Caldín formó parte como concejal independiente de la primera Corporación democrática de Vegadeo y será recordado por su carácter inquieto y participativo –fue parte de diferentes colectivos– y por la gran pasión que sentía por la historia local.

Su buen amigo Juan José Pardo, que como el fallecido presidió la asociación Amigos de Vegadeo, destacó ayer este aspecto y las muchas horas que pasó en los archivos municipales. “Gracias a su celo y amor a su pueblo se pudieron recuperar y restaurar obras como el horno del antiguo calero La Sorpresa”, señaló Pardo, al tiempo que definió a Caldín, que regentó durante años una empresa de fabricación de muebles, como “un hombre bueno y tranquilo que infundía sosiego”. El actual presidente de Amigos de Vegadeo, Abel Pérez, destacó el nivel de implicación social del fallecido y su generosidad, pues siempre puso a disposición de la gente su archivo. Por su parte, el alcalde, César Álvarez, no solo destacó su aportación a la historia local, sino su empeño por contribuir al progreso de Vegadeo.