“Estamos en emergencia climática y es necesario actuar ya si no queremos que el calentamiento global se acelere aún más y ponga en peligro la supervivencia de nuestra especie”. Es el llamamiento que realizaron ayer desde la entrada al bosque de Muniellos, en Tablizas (Cangas del Narcea), un grupo de 75 estudiantes del colegio público de Pola de Allande y del instituto de Educación Secundaria de Pravia que participaron en un acto organizado por el Gobierno de Asturias enmarcado en la iniciativa “Emergencia climática escolar”, desarrollada a finales de 2019 coincidiendo con la Cumbre Mundial del Clima (COP25) celebrada en Madrid, y que estaba previsto para la primavera de 2020, pero tuvo que ser retrasado hasta ahora por motivo de la pandemia de coronavirus.

Los escolares enterraron en Muniellos una cápsula del tiempo dirigida a los jóvenes de 2070 en la que a través de una carta les explican su visión de la crisis climática actual y comparten el deseo de que la vida dentro de 49 años se desarrolle en una Asturias llena de naturaleza y alegría.

En su escrito repasan algunas de las consecuencias graves que el cambio climático puede traer como son la subida del nivel del mar, la aparición de más plagas y enfermedades o la subida de la temperatura y muestran su compromiso de cuidar y respetar su entorno. “Usaremos menos los coches, caminaremos más o iremos en bicicleta, reduciremos nuestros residuos”, señalaron, reflejando también una petición a los gobernantes: “Pedimos que escuchen a los científicos, asuman su responsabilidad y tomen medidas urgentes para reducir las emisiones, construir ciudades para las personas, no para los coches, y mejorar los servicios y las oportunidades de empleo para que podamos vivir en los pueblos”.

Además de la carta, que leyeron los estudiantes Saray Fernández, de Allande, y Fabio Caruso, de Pravia, en nombre de toda la juventud de Asturias, antes de dejarla en la cápsula, en la caja también introdujeron todos los escritos sobre emergencia climática escolar realizados por el alumnado de los colegios públicos de Pola de Allande; La Salle, de la Felguera; y Carlos Bousoño, de Boal; así como de los institutos de Los Campos, en Corvera; de Pravia y Valle de Aller. Además, se incluyó la declaración de emergencia climática acordada por el Consejo de Gobierno del Principado el pasado viernes, así como las proyecciones climáticas a 2050 y 2100, con el fin de que se compruebe si finalmente se cumplen los pronósticos. Por último, se adjuntaron fotografías del acto de depósito de la cápsula, que se metió en un cajón de hormigón situado bajo un monolito de acero corten en la que se explica lo que se esconde bajo su base y que debe ser abierta en 2070.

La actividad contó con la viceconsejera de Medio Ambiente y Cambio Climático, Nieves Roqueñí, que destacó la importancia de gestos como el de la declaración de emergencia climática, realizada por muchos gobiernos: “Sirven para poner de manifiesto el compromiso de la sociedad en la lucha contra el calentamiento global”.