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Díaz: “Asturias debe contar también con la costa cuando se habla de reservas y paraísos”

El catedrático de Botánica pide más promoción del litoral: “Barayo es más que una playa, es un espacio único, pero no se conoce ni se divulga”

Tomás Emilio Díaz, ayer, en el Instituto de Luarca, durante el desarrollo de su ponencia. | A. M. Serrano

La Reserva Natural Parcial de Barayo tiene un valor ambiental “único” en la costa norte de España, “pero no se conoce ni se divulga lo suficiente”. Es la opinión del Catedrático Emérito Honorífico de Botánica de la Universidad de Oviedo Tomás Emilio Díaz, quien ayer impartió una charla en el Instituto de Educación Secundaria de Luarca, en la programación científica que organiza el Ayuntamiento de Valdés y dirige la valdesana María Berdasco, investigadora principal en el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge.

El ponente desglosó todos los atractivos que tiene este rincón natural: nada menos que diez hábitat reconocidos por la Unión Europea por su patrimonio ecológico. La reserva es, además, compartida por dos concejos, Navia y Valdés, por lo que su posible promoción turística –dentro de “un orden” para evitar la masificación y con ella la sobreexplotación–, podría generar riqueza en ambos municipios.

“Toda Asturias es atractiva, pero debemos fijarnos más en esta parte de la costa, en estas reservas que son tan singulares para un tipo de turismo”, señaló Díaz. Sobre la reserva de Barayo se investiga y se actúa desde hace años en el marco del proyecto “Life Arcos” con fondos europeos y dirigido por el mismo Tomás Emilio Díaz. “Hemos descubierto que Asturias no solo tiene que contar con el interior cuando se habla de reservas y paraíso, también hay lugares en la costa como la Reserva de Barayo, que es mucho más que una playa”, opinó. Y destacó toda la información que ofrece este entorno y su sistema dunar: “Cuando una persona llega a un lugar así puede observar la influencia del mar y del río, y una riqueza singular concentrada en muy poco territorio”.

En su charla “Biodiversidad de la Reserva Natural Parcial de Barayo: Una visión de sus aspectos positivos y negativos”, Díaz profundizó en la vegetación propia del entorno, desglosó cada una de las especies que lo puebla y ensalzó el esfuerzo del proyecto europeo por eliminar el pinar y las especies invasoras, esto último, pendiente.

El especialista informó de que por la acción del cambio climático y la esperada subida del nivel del mar, parte de las dunas desaparecerá. “Algo que está influido por el hacer del humano, que es quien propicia el cambio climático, pero que hace el mar y, en este sentido, es natural”, dijo para evitar alarmismos. El ponente destacó que la reserva compartida por Navia y Valdés está hoy bien estudiada y regulada, y dispone de itinerarios para evitar la entrada en las dunas. Sin embargo, en otras zonas de Asturias, “todavía queda trabajo”. Tomás Emilio Díaz criticó la situación de la playa de Xagó, donde aprecia poco respeto. “Lo que pasa allí sí es un desastre”, sentenció.

Las jornadas se cierran con un recuerdo a Severo Ochoa


Las jornadas científicas de Luarca se cierran mañana con una ofrenda floral en la tumba del Premio Nobel de Medicina Severo Ochoa (Luarca 1905-Madrid 1993), en el cementerio de Luarca. Antes, la investigadora valdesana María Berdasco, quien tomó el testigo de la dirección de las jornadas el año pasado, tras el fallecimiento de Margarita Salas, ofrecerá la charla “Cómo agregar filtros a nuestro genoma”, en el Instituto de Enseñanza Secundaria de Luarca. El centro también será escenario de la entrega de los premios “Severo Ochoa” a Catalina Suárez Alonso-Buenaposada y a Clara Gamonal Fernández por sus expedientes. Hoy, la semana continúa con una charla a cargo del científico Carlos López-Otín que lleva por título “Egoístas, inmortales y viajeras”. La entrada al salón de actos del instituto es libre hasta completar aforo.

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