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Dimite la presidenta de “Todos somos Jarrio”, enfrentada a parte de la directiva

“Fue un proyecto bonito por el que luché mucho, pero se desvió de lo que quería”, afirma Mar Villanueva, para quien su marcha es “lo mejor”

Mar Villanueva, a las puertas del hospital del hospital de Jarrio. | T. Cascudo

La presidenta de la asociación “Todos somos Jarrio”, Mar Villanueva, anunció ayer que deja el cargo, justo en un momento en el que se ha producido un claro distanciamiento con otras socias del colectivo. La líder del movimiento que lucha para que el hospital comarcal de Jarrio y su área sanitaria tengan más recursos lanzó un escueto mensaje: “No ha sido para nada una decisión fácil, pero pensando en mi familia y en mí es lo mejor”, afirmó, sin apenas hacer más declaraciones. “Fue un proyecto bonito por el que luche mucho, pero se ha desviado de lo que yo quería”, se limitó a añadir.

La asociación se creó oficialmente a principios de 2021. En poco tiempo, la líder, paciente oncológica, logró gran repercusión social y mediática, así como un apoyo sin precedentes en el Noroccidente. Esta lucha para mejorar el hospital comarcal –con unos usuarios hartos de consultas anuladas o pospuestas y sin especialistas para sus dolencias– logró que el Principado se comprometiera a elaborar un plan de choque para el área sanitaria.

El movimiento tuvo su puesta de largo en una primera movilización en caravana de vehículos en febrero de 2021. El pasado septiembre se celebró una gala benéfica que llenó el cine Fantasio de Navia. En noviembre, tuvo lugar una gran manifestación que pidió en Oviedo mejoras para la sanidad asturiana, en general, y para el hospital comarcal de Jarrio en particular. Pese al apoyo social a la causa, los problemas entre las socias más activas no tardaron en llegar. Tres fueron expulsadas por “falta de fidelidad” y “entorpecer la causa que justifica la existencia de la asociación”. Estas integrantes de la plataforma acusaron a la presidenta de practicar métodos pocos democráticos y de captar fondos opacos.

La líder de “Todos somos Jarrio” negó estas acusaciones y en todo momento aseguró que las decisiones se tomaban para lograr el objetivo de la asociación, que no es otro que hacer al gobierno regional reflexionar sobre la situación del hospital y lograr más medios para mejorar la atención. La asamblea general de socios deberá decidir ahora qué futuro le espera a “Todos somos Jarrio”.

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