La plataforma “Oro no”, que lucha contra la apertura de la mina de oro de Salave, en Tapia de Casariego, ha mostrado su “preocupación” al conocer que la empresa Exploraciones Mineras del Cantábrico ha vendido la madera de los montes que posee en la zona tapiega de los Lagos de Silva y que, probablemente, la semana que viene comenzarán los trabajos de corta y extracción de los árboles.

Solicita la plataforma que estas labores sean vigiladas por las administraciones competentes, apuntado directamente al Ayuntamiento de Tapia y a la guardería de Medio Natural. Y es que, según sus portavoces, se llevarán a cabo en una zona “de las pocas arboladas que quedan ya a la orilla del mar en la costa occidental, con innumerables vestigios arqueológicos y que se ha convertido en lugar habitual de disfrute para muchísima gente, donde pasear, disfrutar de las vistas o hacer ejercicio al aire libre”.

Para la plataforma, esta actuación por parte de la empresa que busca explotar el yacimiento minero “deja bien a las claras su absoluta falta de sensibilidad y de empatía con los vecinos”. También estima que la compañía “que proclama y vende un proyecto de impacto cero ya empieza a impactar, dejando claras sus intenciones y su forma de proceder”. Por ello, advierte de que “nos podemos poner en el peor de los escenarios si el Principado de Asturias y el Ayuntamiento les autorizan a poner en marcha el proyecto minero”.

La compañía Exploraciones Mineras del Cantábrico aclara que los trabajos que está realizando son tareas de saneamiento y mejora del bosque y la vegetación en las fincas de su propiedad. “La iniciativa tiene entre otras finalidades: la protección y fortalecimiento de las especies autóctonas, focalizando la acción sobre las especies invasoras como el eucalipto”, explican desde la empresa, que insisten en que el objetivo de la tala es “favorecer la protección de la biodiversidad de la zona y mantener las fincas en las mejores condiciones de limpieza y saneo, que sirvan para evitar todo tipo de problemas, particularmente la propagación de incendios”. Además, recuerdan que esta práctica es habitual en la zona: “Se realiza en numerosas fincas de Tapia de Casariego y otros municipios de la zona, por parte de empresas especializadas”.

Precisamente, la plataforma conoce que el permiso para efectuar la tala cuenta con “unas condiciones estrictas”, que incluyen que solo puedan cortar pino y eucalipto, respetando el resto de especies autóctonas.

También apuntan desde el colectivo que “no podrán actuar en los márgenes de las lagunas ni abrir nuevas pistas para la extracción de la madera, además de que se debe desinfectar la maquinaria para evitar la propagación de especies invasoras, entre otros requisitos”.