La huelga del transporte suma siniestros en las carreteras asturianas. El pasado lunes cuatro transportistas fueron identificados y detenidos por la Guardia Civil tras haber provocado un choque múltiple en la autovía del Cantábrico (A-8) en El Franco. Según fuentes de la Delegación del Gobierno, los implicados habían cortado parte del tráfico de la autovía con una barricada de neumáticos a los que les prendieron fuego para evitar el tránsito de vehículos. En el suceso, aseguran fuentes policiales, no hubo que lamentar daños personales. Desde la Delegación del Gobierno señalaron que el asunto está en manos del juez. Los transportistas serán juzgados por “la vía penal”. La Policía Nacional detuvo ayer a otros dos individuos por daños y amenazas durante la huelga del transporte en Asturias.

Desde que comenzó el cierre patronal del transporte, en Asturias se han realizado doce detenciones. Durante los primeros compases de las movilizaciones los sucesos más llamativos fueron lanzamientos de grandes piedras desde puentes y pasos altos. Un piquete itinerante también habría intentado, según fuentes de Delegación de Gobierno, pinchar las ruedas de un trailer en plena marcha. Además de los daños materiales ocasionados sobre los vehículos, especialmente ruedas pinchadas y lunas rotas, también se han registrado varios heridos por el lanzamiento de objetos sobre los conductores.

Una de las primeras medidas del Gobierno contra el paro de los transportistas, que sumaría hoy su decimosexta jornada, fue movilizar a más de 20.000 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil para proteger los convoyes de las empresas de los piquetes y tratar de evitar aglomeraciones y conflictos a las entradas de polígonos empresariales, centros de distribución y puertos, algunos de los puntos calientes de las protestas de los camioneros. Al margen de los detenidos por los hechos más graves también han sido denunciadas otras quince personas y 350 han sido identificadas por alguno de los más de 850 agentes (652 guardias civiles y 205 policías nacionales) desplegados en Asturias por la huelga.

Desde las organizaciones convocantes del paro se desvinculan de los actos violentos. Las patronales acusan a los transportistas que están protagonizando estos hechos de ser unos “incontrolados” y niegan cualquier relación con unos hechos que aseguran condenar. Según las asociaciones, la protesta se ha caracterizado por ser “pacífica”. Una versión que contrasta con el relato de los empresarios asturianos que han pedido escolta para gran parte de sus envíos de producto ante la “violencia” los piquetes en las carreteras asturianas.