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El Camino, un tesoro para el medio rural

La ruta activa la economía en los pueblos de concejos como Tineo: “Crece como la espuma, cada vez hay más peregrinos”

María Gloria Menéndez, sellando la compostela al peregrino colombiano Javier Jiménez, en su local de Borres, en Tineo. | S. Arias

Sirviendo café, bizcochos y bocadillos en el corral de casa. Así empezó a atender a peregrinos del Camino Primitivo a Santiago, María Gloria Menéndez, tras más de tres décadas viviendo en Borres, en Tineo. Luego, en 2010 adecuó una vivienda familiar como bar y tres años después se puso al frente de la gestión y mantenimiento del albergue municipal generando, además, un puesto de trabajo para su nuera, Vanesa Fernández. El suyo es un ejemplo de cómo la ruta jacobea también genera actividad económica en el medio rural, fuera de las villas, en los concejos occidentales que atraviesa (Salas, Tineo, Allande y Grandas de Salime), donde surgen posibilidades de negocio para que los caminantes puedan dormir, almorzar y comprar todo aquello que necesiten.

“¡Ay!El año 2014 fue el ‘boom’ pero ya antes de 2010 les bajaba el café y comida porque estaba el albergue pero no se encargaba nadie de él, eran los peregrinos los que lo recogían, así que decidí tirar adelante. Les pusimos un lavadero y cambió todo al ciento por ciento y fue en 2010 cuando preparamos una casa vieja que es hoy ‘El Barín’ de Borres”, comenta González, quien, ante el crecimiento imparable del Camino, decidió aumentar el comedor en 2015. “Los dos años antes de la pandemia ya estaba dando de comer a 30 peregrinos en tres turnos”, dice.

No es un caso aislado. Yaiza Álvarez regenta desde 2013 junto a sus padres un bar en Tineo, por donde ha visto pasar a miles de peregrinos en la última década. Eso fue lo que la animó en 2020 a coger el traspaso de “Casa Ricardo”, en Campiello. “Aunque no eran los mejores tiempos, decidimos apostar por ello porque le vemos muchas posibilidades. Cada son más y más los peregrinos”, comenta Álvarez, propietaria del establecimiento junto a su pareja, Alejandro Gayo, con bar-tienda y albergue y un empleado contratado.

Alejandro Gallo y Yaiza Álvarez, tras la barra del bar de su negocio en Campiello (Tineo), con clientes. | S. Arias

Además, la joven, de 26 años, cree que una vez pasada la situación derivada de la pandemia, el Camino va a continuar la tendencia de crecimiento de los años previos al covid. “Esto desde 2015 no hizo más que crecer como la espuma”, dice.

Buenas expectativas

Los datos la avalan. Aunque no se han recuperado los números de peregrinos anteriores al año 2020, el año pasado, en 2021, pernoctaron en Tineo un total de 3.500 caminantes, “un tercio menos que en 2019, el último año, digamos, normal, con unos 15.000 peregrinos”, detalla Laureano Víctor García Díez, presidente de la asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior, con sede en Tineo. Y augura que el Camino Primitivo seguirá dando “expectativas” a los emprendedores del medio rural de la comarca pues considera que el aumento de peregrinos “viene para quedarse creando riqueza de manera sostenible”, apunta.

Y no solo hay negocios nuevos. Los locales de toda la vida como “Casa Herminia”, de Campiello, que data de 1680, se modernizan con inversiones de mejora y ampliación y con las más altas acreditaciones de calidad turística. “Dimos un salto de calidad y de espacio”, señala Herminia Álvarez, dueña del negocio junto a su marido y a sus dos hijos. Tienen un total de 17 empleados para llevar el supermercado, restaurante, hotel y albergue, además de un almacén de piensos y materiales de construcción.

Herminia Álvarez, en primer término, en un comedor de su local en Campiello, en Tineo. | S. A.

Llevan, dice, más de treinta años atendiendo a los peregrinos, pero nunca antes se habían visto tantos como en los últimos años. De hecho, la carretera que lleva al pueblo es un incesante goteo de caminantes. Y la previsión es que este 2022 se recuperen las pernoctas de 2019, indica Laureano García, pues la oficina peregrina de la catedral de Santiago “ya alcanza las cifras de 2019 y, aquí, tenemos solicitudes de información constantemente”.

Asegura que hay futuro para el sector servicios vinculado al Camino, que deja un poso importante en quienes los regentan: “Lo mejor es que te abre a otras culturas y formas de ver la vida”, afirma Herminia Álvarez.

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