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El cuidador de los linces de Cangas del Narcea sopesa trasladar su instalación a otro concejo

Luis Freijanes afirma que valora terrenos en otros puntos de la comarca ante la imposibilidad de abrir un centro de fauna en su ubicación actual

Luis Freijanes, en las instalaciones de Vega de Pope, en Cangas del Narcea. | Reproducción de S. Arias

Los tres linces europeos que cría Luis Freijanes en unas instalaciones privadas en la localidad de Vega de Pope, en Cangas del Narcea, podrían abandonar el concejo. El cuidador y propietario del espacio está buscando alternativas en otros municipios de la comarca para abrir un centro de recuperación de fauna salvaje dado que, según indica, lleva desde 2017 esperando la autorización del Ayuntamiento de Cangas del Narcea para abrirlo al público. “Siempre me dicen lo mismo, para la primavera que viene, y ya pasaron muchos años por lo que estoy buscando posibles nuevos emplazamientos para que se pueda abrir a las visitas, que es lo que siempre pensé y quise hacer”, explica.

Freijanes ya se ha puesto en contacto con ayuntamientos del área suroccidental para tratar de hallar una terreno apto para el traslado de los animales y que este se pueda abrir al público mediante visitas guiadas. Pero el cuidador se resiste abandonar su concejo, donde siempre soñó impulsar este centro de fauna salvaje. Por ello, está a la espera del resultado de unas reuniones mantenidas recientemente. “Estoy esperando, parecía que iba bien y había interés pero el tiempo pasa”, advierte.

El cuidador de los linces europeos, la pareja formada por “Zar” y “Sasha” y su cría “Trasgu”, que este mes cumplió el año de vida, comenta que esta situación le pone el agua al cuello y le está suponiendo mucha tensión en el día a día ante la incertidumbre del futuro.

Luis Freijanes, con el lince “Trasgu”, en las instalaciones de Vega de Pope, en Cangas del Narcea. | Reproducción de S. Arias

Permisos y ajustes

“No poder abrir el centro de recuperación de fauna salvaje me causa problemas porque tengo muchos gastos y al no estar abierto no puedo pedir ayudas de ningún tipo”, explica. Además, siente que la labor que realiza por la naturaleza no se valora en Cangas del Narcea que, según aprecia, podría tener un recurso turístico muy atractivo si el espacio estuviese abierto a las visitas.

No obstante, sobre las instalaciones pesa una orden municipal de demolición desde 2017 ya que estas carecen de los permisos y licencias preceptivas y no se ha seguido el proyecto presentado que debe ajustarse a unas características concretas para albergar animales salvajes dentro de un plan especial. Por su parte, Freijanes, comenta que no ha recibido aviso de derribo hasta el momento y defiende que “tan solo hizo el cierre, sin construir ninguna edificación, para poder introducir a los animales. Freijanes confía en que se resuelva la situación se pueda quedar en Cangas.

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