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Leonardo Pérez la historia del asturiano que vuelve a casa tras nueve meses en el hospital, cinco en coma, por el covid

“Soy un superviviente”, afirma el conocido comerciante local, que estuvo medio año más en un centro de rehabilitación de Luarca antes de regresar a casa todavía convaleciente

Leonardo Pérez, en el parque de Tapia. | T. Cascudo

La vida le ha dado una segunda oportunidad al comerciante tapiego Leonardo Pérez, más conocido por Leonardo del Colaso. “Soy un superviviente”, dice mientras relata la “terrible” experiencia vivida tras contraer el covid a principios de 2021. Pasó nueve meses hospitalizado, cinco de ellos en coma, en los que le dieron por muerto en varias ocasiones y tuvieron que pasar seis meses más de lenta recuperación en un centro especializado hasta que reunió las fuerzas suficientes para regresar a su querida Tapia. Desde principios de abril, y tras quince meses de ausencia, está de nuevo en casa y se ha embarcado en el reto de encontrar sucesor al frente de la sociedad local de festejos, Sofitapia, que preside desde hace años. “Me gustaría que hubiera continuidad para poder ir a la fiesta como un tapiego más”, afirma.

Pérez es conocido en la villa por su labor al frente de la ferretería Bricolaso, pero, también, por su implicación en diferentes colectivos empresariales, políticos y sociales. El tapiego siempre fue un torbellino de ideas, muy activo y con una gran fuerza física. Por eso, su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital San Agustín de Avilés a mediados de enero de 2021 fue un impacto para los vecinos, que ahora lo tienen abrumado con innumerables muestras de cariño. “Estoy asustado con el trato que estoy recibiendo, todo el mundo me cuida”, relata, al tiempo que agradece el apoyo de su familia, especialmente de su mujer Isabel, que lo ha acompañado en este largo proceso.

“Yo tenía una salud de hierro, andaba en bici, no fumaba, estaba como un roble y ahora no puedo abrir una botella de agua. Me encuentro muy bien, con mucho ánimo y ganas de recuperarme, pero aún me falta mucho”, confiesa Pérez, quien sueña con volver a salir en bici con sus amigos como acostumbraba a hacer antes de que la pandemia irrumpiera en su vida.

Anima a vacunarse

“Fue muy duro. Por eso ahora cuando veo a la gente en contra de las mascarillas les digo que hablen conmigo. Les pido que se vacunen, porque esto no se lo deseo a nadie”, señala Pérez, que sufrió un ictus durante su ingreso, además de otras complicaciones que alargaron su periplo hospitalario. Defiende el trato “extraordinario” recibido por los profesionales de la sanidad pública, primero en el hospital avilesino, donde estuvo ingresado hasta julio, y, después, en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), donde empezó su rehabilitación hasta que recibió el alta en octubre del año pasado.

Su última etapa de recuperación antes de llegar a Tapia la pasó en el Hospital de Luarca, un centro privado especializado en cuidados paliativos y rehabilitación, donde estuvo viviendo hasta finales de marzo. “Al hospitalillo, como todo el mundo lo conoce, llegué en silla de ruedas y salí andando. Estoy muy agradecido por el trato”, añade. Desde principios de abril está establecido de nuevo en Tapia, donde estrena su reciente jubilación y sigue recuperándose. “Ya no puedo trabajar porque no tengo fuerzas, pero lucho por recuperarme y todos los días hago alguna actividad deportiva. Noto que mejoro y estoy feliz en Tapia porque es un sitio maravilloso”, asegura Pérez.

Precisamente por el amor que profesa a su pueblo, razón por la que se involucró en diferentes iniciativas, pide ahora colaboración para recuperar las fiestas tras el parón del covid. “Yo ahora no puedo seguir, lo siento, pero creo que ya cumplí esa etapa y necesito relevo. Hace falta compromiso de la gente, porque las fiestas son nuestra pequeña industria y generan ingresos para la hostelería. Tapia se merece recuperarlas”, subraya Pérez, que estuvo involucrado en la organización de los festejos en diferentes etapas. Este viernes, a las siete de la tarde, en la Casa de Cultura Juan de Mairena está convocada una reunión clave para buscar un equipo sucesor. Pérez anima a participar a los vecinos.

“Me gusta que este pueblo esté arriba, que haya cosas y espero que las siga habiendo”, señala el popular empresario, que también dirigió hasta su extinción la asociación de comerciantes local.

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