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Ribadeo seguirá dando formación en fibra de vidrio "a la carta" para el astillero Gondán

El segundo curso comenzará en septiembre y dispone de quince plazas, y la empresa confía en contratar a entre diez y doce personas

Maquinaria trabajando en la construcción de la rampa de botadura en el muelle sur de Castropol, que acoge la delegación de fibra del astillero (las naves verdes de grandes dimensiones). | Gondán

El Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) Porta da Auga, de Ribadeo (Lugo), se prepara para impartir la segunda edición del curso de construcción y reparación de embarcaciones de fibra de vidrio, una formación diseñada "a la carta" para el astillero castropolense Gondán. El curso pasado se ofertaron veinticuatro plazas y Gondán contrató a diecisiete personas. En esta ocasión, se han habilitado quince plazas y la firma naval confía en contratar entre diez y doce personas.

"Dado el buen resultado del curso pasado, hemos mostrado toda nuestra disponibilidad al centro ribadense. Trabajaremos con el mismo sistema y mantenemos nuestra ayuda en materiales y asistencia de todo tipo", señala el responsable de la delegación de fibra de Gondán, Antonio Pacheco. Cabe recordar que el pasado año la firma del conocido como gran pedido portugués (construir diez ferries eléctricos para la empresa que gestiona el transporte fluvial por el Tajo) generó en el astillero castropolense la necesidad de disponer de personal formado para la contratación inmediata. Pidió ayuda al Principado, pero fue la Xunta de Galicia quien reaccionó con más rapidez diseñando en tiempo récord un curso adaptado a las necesidades de la firma del otro lado del Eo.

El curso cuenta con 632 horas de formación. Su segunda edición comenzará en septiembre y se prolongará hasta febrero. Los estudiantes concluirán su formación con unas prácticas en la delegación de fibra de Gondán, en el muelle sur de Castropol. El director del CIFP ribadense, Isidro Berdeal, está muy satisfecho con los "buenos resultados" de este programa formativo adaptado a las necesidades del astillero castropolense. "Es un curso que, en su primera edición, tuvo muy buena aceptación. Es eminentemente práctico y se requiere simplemente tener la titulación en la ESO o un curso de acceso para ciclos de grado medio. Al acabar, el alumnado obtiene una certificación profesional como especialista en procesos de fabricación y mantenimiento de componentes de plástico reforzado con fibra de vidrio, lo que le abre muchas más posibilidades de trabajo, no solo en el sector naval", explica el docente.

Por su parte, Pacheco expone que, de los diecisiete alumnos contratados el pasado curso, algunos renunciaron y otros no encajaron en las necesidades de la compañía. Actualmente permanecen en Gondán en torno a catorce de estos estudiantes formados en Ribadeo y de ahí que haya posibilidades para nuevos contratos.

"Lo que se hace en Ribadeo es un curso a la carta, orientado a la contratación inmediata. Con esta formación, el trabajador entra como ayudante, pues tiene la necesidad de formarse un poco más. Nos pasa con todo el mundo porque la construcción naval tiene una aplicación de la fibra muy particular", añade Pacheco. Los trabajos de construcción del gran pedido portugués marchan a buen ritmo. También lo hacen las obras de construcción de la primera rampa de botadura del muelle sur de Castropol.

Rampa de botadura

Esta infraestructura facilitará el trabajo de Gondán y evitará recurrir a grandes grúas para echar al agua sus construcciones. "La rampa nos ahorra dinero y es un sistema muchísimo más seguro para el barco y las personas que lo están manejando", añade Pacheco.

La buena marcha de estos trabajos propicia que Gondán retrase ligeramente la botadura del segundo ferry para que ya pueda salir al agua por la rampa. El responsable de la delegación de fibra opina que si no hay novedad "a primerísimos de septiembre" estará en el agua. "Lo sacaremos fuera de la nave a la espera de la rampa, para así poder seguir trabajando dentro con el siguiente barco", señalan desde la firma naval.

El primer ferry se echó al agua el pasado mayo y, si todo marcha según lo previsto, pondrá rumbo al país luso a principios de noviembre. La parte del trabajo que compete al astillero castropolense está lista y queda pendiente que vengan los especialistas de la empresa encargada de los sistemas informáticos del barco. Se les espera en Castropol para los próximos días.

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