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Río Esva, diversión e imaginación al agua

Trevías celebra el Descenso Folclórico, una carrera con artefactos flotantes de lo más dispares que homenajeó a los sanitarios por su trabajo en la pandemia

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En imágenes: Río Esva, diversión e imaginación al agua

Cuenta Davinia Melgar, de Elche, que su llegada a Gamones (Valdés) para empezar su descanso estival está condicionada por una fecha: el Descenso Folclórico del río Esva. "Lo pasamos pipa", sostiene mientras posa con la embarcación "pirata" con laque este verano recorrió el tramo de cauce que separa la Mouriente de Trevías.

Es día de fiesta en la última parroquia y a este cita divertida y deportiva se suman muchos grupos que todos los años acuden sin dudar a "mojarse". Muchos optan por hacer el recorrido en el agua con colchonetas, pero no faltan lo que construyen un artilugio para la ocasión. Es el caso de Jorge y Guillermo Cruz, ovetenses con lazos familiares en Trevías. Para descender el río fabricaron una ambulancia flotante. Además, esta vez navegaron con mensaje: "Sin ellos (por la comunidad médica) esto no habría sido posible", rezaba un letrero instalado en el techo del artilugio. "Es un homenaje a todos los sanitarios por su esfuerzo durante la pandemia", detalló Jorge Cruz. Otro grupo de amigos diseñó un volcán flotante de La Palma y la mayor parte optó por crear sus propios "barcos" sin referencias a la actualidad.

Ana Belén Pérez y Rocío Pérez hicieron de portavoces del "Il Freixuelus", un submarino de cartón preparado para navegar y llevar en su interior a los más pequeños de la casa. "Los Comedores" también lucieron un nuevo aparato sobre flotadores: un restaurante. "Cada año hacemos uno", confesó Lidia Pérez. "El encanto es estrenar nave", añadió. La diversión, aguas abajo y con guerra de globos con agua incluida, acabó dos horas más tarde con comida campestre y cuerpos frescos de agua de río.

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