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El castro de Alava, en Salas, estuvo ocupado durante cuatro siglos en la Edad de Hierro

Los arqueólogos retoman la excavación para ahondar en la actividad metalúrgica con oro, plata y cobre desarrollada por los pobladores

Los arqueólogos, durante la última campaña en el yacimiento. | LNE

Las pruebas de laboratorio lo acaban de confirmar. El castro de Alava, en Salas, estuvo ocupado en la Segunda Edad de Hierro, del siglo IV al I antes de Cristo, con una actividad metalúrgica relevante mediante el trabajo del oro, la plata y el cobre.

Los resultados de las pruebas de los materiales y sustratos hallados favorecen la idea de una metalurgia avanzada en la cuenca del Narcea antes de la llegada de Roma. Para continuar ahondando en la historia de este emplazamiento, este lunes comienza la quinta campaña de excavaciones arqueológicas en el marco del Proyecto Beriso de la Fundación Valdés-Salas y la Universidad de Oviedo. "Vamos a ampliar el sector que excavamos el año pasado donde, en los últimos días, encontramos unas estructuras que generan expectativas, no sabemos muy bien a que corresponden y es lo que vamos a intentar calificar", explica Rubén Montes, coordinador de la excavación junto con Miguel Busto.

La dirección científica de las investigaciones está liderada por el catedrático emérito de Prehistoria de la Universidad de Oviedo Miguel Ángel de Blas y Ángel Villa, especialista en arqueología castreña del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA).

En la campaña también realizarán sondeos de prospección en la zona sur del castro, que aún no ha sido explorada "para ver qué nos depara", detalla Montes.

Los arqueólogos han constatado, hasta el momento, una estructura defensiva, una muralla, y una serie de niveles que contienen restos de actividad metalúrgica, tales como un basurero donde encontraron gran cantidad de restos de metales, sobre todo de plata. La idea es dar también con algún vestigio del poblamiento asociado al castro. "Se hicieron sondeos en distintos puntos para ver el espacio de habitación y la ocupación de cabañas, pero la única zona donde certificamos actividad es en este sector metalúrgico. No es que no lo hubiera, es que puede estar muy arrasado por la pendiente. Intentaremos buscar en nuevos espacios”, añade Montes.

La ocupación del castro durante cuatro siglos en la Segunda Edad de Hierro ha sido constatada mediante dataciones radiométricas, mientras que los metales hallados han sido validados como oro, plata y cobre por los investigadores Ignacio Montero y Óscar García Vuelta, del Laboratorio de Microscopía Electrónica y Microanálisis del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

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