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La trashumancia no se olvida

Somiedo rinde homenaje a los pastores y su historia en la XII edición de su romería en los lagos de Saliencia

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Romería de la trashumancia: así fue la XII edición del homenaje a los pastores en Saliencia (Somiedo) Ana Paz Paredes

«La trashumancia es un concepto polisémico esencial en Somiedo y forma una parte fundamental de esta tierra igual que las cabañas de teito y el oso. La trashumancia es un elemento cultural y patrimonial de Somiedo de primer nivel», decía ayer a este periódico Xosé Antón González Riaño, presidente de de la Academia de la Llingua Asturiana, pregonero de la XII Romería de la Trashumancia. La cita tuvo lugar, como cada año, en el entorno del lago de la Mina, en Saliencia, en un día de sol espectacular y que contó con un importante número de personas, muchos vecinos y vecinas del concejo además de otros limítrofes, a quienes se sumaron también viajeros, turistas y gentes llegadas de otros puntos del Principado, que disfrutaron desde el primer momento de esta fiesta.

Vecinos de Somiedo juegan una partida de tute antes de comer.

Vecinos de Somiedo juegan una partida de tute antes de comer. Ana Paz Paredes

Este año se nombró Pastor Mayor de Somiedo a Ángel Rodríguez Álvarez, muy vinculado al concejo desde su juventud, cuando lo conoció como montañero, siendo el autor del que se considera el libro más completo de este concejo: «El libro de Somiedo», publicado en 1985. Dada la imposibilidad de acudir al acto por motivos familiares, recogió este recocimiento su amigo y compañero de rutas por Asturias, Vicente Sanz quien leyó a los presentes un texto del homenajeado.

El cantante de tonada César González, de La Rebollada, acompañado a la gaita por Sergio Menéndez.

El cantante de tonada César González, de La Rebollada, acompañado a la gaita por Sergio Menéndez. Ana Paz Paredes

«Los somedanos son amantes de su pasado y de sus costumbres ancestrales; cuidan lo que tienen y miran con esperanza el futuro. Yo me considero un somedano más. Agradezco la distinción que me otorgáis y me siento muy reconocido y ligado a este maravilloso concejo», señalaba en su escrito. Antes de la lectura del texto decía Sanz que Ángel Rodríguez «está orgullosísimo con este nombramiento, está encantao». «Para él es un recocimiento que lleva para siempre en el corazón», añadió.

El ganadero de Navelgas (Tineo) Manuel Darrocha, con la pareja de bueyes «Rubio» y «Gallardo».

El ganadero de Navelgas (Tineo) Manuel Darrocha, con la pareja de bueyes «Rubio» y «Gallardo». Ana Paz Paredes

El pregonero, Xosé Antón González Riaño, también tiene el corazón somedano y así lo explicaba: «Yo tengo raíces somedanas y me considero de Somiedo a todos los efectos. Mi madre, de Pigüeces y mi padre de Robléu, donde yo tengo mi segunda residencia», dijo.

En su pregón aludió, entre otras cosas, a lo que representa la trashumancia en Somiedo, haciendo referencia a los años en que subían los rebaños de ovejas de Extremadura así como también la trashumancia propia de los vaqueiros junto con «otra tal vez menos conocida que es la de los brañeiros quienes, durante el verano, también subían con los animales y estaban en la braña cuidando del ganado».

Vicente Sanz recoge el nombramiento como Pastor Mayor de Somiedo de Ángel Rodríguez Álvarez. Ana Paz Paredes

Entre las actuaciones que demandó están identificar y arreglar los viejos caminos y majadas –algo urgente «si no se quiere que conjuntos etnográficos como las brañas de Mumián o Sousas acaben en el suelo»– el respeto a la toponimia tradicional y, «ya puestos, pidiría también que se arreglase el tramo de carretera que va desde Aguasmetas a la Pola».

Jóvenes llegando a caballo desde Teverga. Ana Paz Paredes

Cien kilos de costillas

Tras las intervenciones de ambos, el paisaje se llenó con las voces de los cantantes somedanos de tonada César de La Rebollada, Sergio de Orderias, Álvaro de Villáux y Alfonso de Santuchano, acompañados a la gaita por Sergio Menéndez, animando una mañana en que no faltó ni una partida de tute, el escanciado de sidra que entraba muy bien con el calor y la preparación de unos cien kilos de costillas y siete corderos a la estaca que, además de chorizos criollos y a la sidra, postre y café de pota, degustaron los asistentes. Antes de marchar se echaron unos bailes con la musica de Álex y su acordeón.

Público asistente a la Romería de la Trashumancia, ayer en el lago de la Mina, en el valle de Saliencia (Somiedo). Ana Paz Paredes

Allí estaba también, y entre otros, Manuel Darrocha con sus dos preciosos bueyes, «Rubio» y «Gallardo», que desde Navelgas (Tineo) acudió a esta romería para engalanarlos y arrastrar un carro del país. «Los llevo a las romerías para mostrar como era esto, para que no se pierdan las tradiciones, los que más preguntan son los niños», explicó con una mezcla entre emoción y orgullo. 

Ángel Rodríguez Álvarez

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