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Foro Comunicación y Escuela

Jesús Chamorro y Esther Fernández destacan la "vocación permanente" de la Constitución

El presidente del Tribunal Superior de Justicia y la fiscal superior de Asturias participaron en un coloquio con alumnos del Instituto de Vegadeo

Luis Felipe Fernández, Esther Fernández, Jesús María Chamorro y el profesor Emilio García. | A. M. S.

La Constitución española no debería replantearse de forma periódica porque tiene vocación de consenso y el magistrado siempre debe aplicar la ley al margen de su moralidad y de la presión externa. Es una de las lecciones que dejó ayer el Foro Comunicación y Escuela del Instituto de Vegadeo, proyecto destinado a los estudiantes y que profundizó en los conceptos de legalidad y justicia con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), Jesús María Chamorro, y la fiscal superior de Asturias, Esther Fernández.

Fueron los alumnos de Primero de Bachillerato los receptores de una magistral ponencia en la que aprendieron cómo funciona la legalidad con el fin último de garantizar la paz y el bienestar social. Y fueron los estudiantes los que, después de las intervenciones de los expertos, preguntaron, entre otras cuestiones, si se puede cambiar la Constitución y si, con el paso de los años, especialistas como los ponentes reunidos en Vegadeo creen que la Carta Magna pierde validez.

Chamorro y Fernández enumeraron que esta ley fundamental es modificable desde el punto de vista técnico, si bien, en su opinión, "nació del consenso" y no es necesario modificarla "de forma periódica" porque recoge los principios básicos fundamentales. "Con ella no todos estamos iguales, pero sí estrechamos la diferencia", opinó el presidente del TSJA. La fiscal de Asturias, por su parte, dejó también clara su postura: la Constitución "tiene vocación de permanencia".

Alumnos.

Los alumnos también quisieron conocer la opinión de los conferenciantes sobre moralidad y ley. Preguntaron si realmente están siempre de acuerdo con las sentencias. Ambos juristas destacaron que su obligación es aplicar la ley. En este sentido, no vale practicar la empatía para cambiar la interpretación legal. Es más, según Esther Fernández, "si entra la moralidad de cada uno, corremos el riesgo de ser desiguales o injustos, de caer en la inseguridad jurídica y de acabar con la convivencia pacífica"

Los estudiantes hicieron otras preguntas y advirtieron de que no siempre se cumple con lo que se legisla. A este respecto, Jesús María Chamorro aseguró que todos, desde nuestra posición, "podemos hacer algo, hacer de la norma un uso social". Es decir, implicarse para cumplir con la legalidad con nuestras acciones diarias y en el entorno más cercano.

La inestabilidad actual también estuvo presente en la sesión. Para Chamorro y Fernández la historia ofreció otros momentos convulsos y, si bien es cierto que todo puede cambiar, "hay una ética mínima que son de los derechos humanos", concluyó el presidente del TSJA.

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