Todos los lunes, un grupo de vecinas de Murias de Arriba, en Valdés, se reúnen en las antiguas escuelas del pueblo para realizar todo tipo de manualidades. Una excusa, como dicen todas, para socializar, estar en contacto las unas con las otras, no quedarse en casa y, además, disfrutar haciendo trabajos con los que se mantienen activas y creativas Todas coinciden en que su principal motor sigue siendo su profesora, Maribel Miguel, una experta en estos trabajos y para quien "sus alumnas" ya no necesitan profesora, porque ya saben hacer de todo.

"Cuando insinuó que igual no daba la clase, nosotras nos negamos en rotundo, si ella no viene, si no nos motiva, no venimos, bueno y también porque nos gustan mucho las manualidades", dice María Jesús Rodríguez, mientras que Raquel Rey apostilla: "Ella es una gran motivadora y, además, no solo trabajamos en lo que nos gusta, haciendo labores que disfrutamos, también socializamos y sabemos las unas de las otras".

Las vecinas de Muñás, rodeando el árbol. Ana Paz Paredes

La última idea conjunta que han llevado a cabo, y como regalo a su pueblo, Muñás de Arriba, ha sido levantar un precioso árbol de Navidad de algo más de dos metros, todo realizado a ganchillo por las trece vecinas de esta localidad valdesana pues, junto con Maribel Miguel María Jesús Rodríguez y Raquel Rey, están María Isabel Méndez, Ana Calviño, Carmen Fernández, Inés Fernández, Trini Martínez, Amalia Amagu, Rosa Cano, Vitorina Alonso, Isaura Feito y Socorro Fernández.

Otra imagen de las vecinas de Muñás con su árbol de Navidad de ganchillo, de algo más de dos metros. Ana Paz Paredes

Tras dejar de reunirse durante la pandemia, a su regreso decidieron hacer algo especial para la Navidad y se pusieron manos a la obra, tanto en las propias escuelas como llevando trabajo para casa, para poder ser de las primeras en sacar a la calle su decoración para estas fechas. "Lleva unos 700 cuadros hechos a ganchillo con cerca de 70 madejas de lana en diferentes tonalidades de verdes. Los cuadros no van unidos sino sujetos, uno a uno, con una brida y luego cosidos para poder entresacar las luces. Como unas tejen más ancho y otras no, hay cuadros con diferentes grosores. El árbol está coronado por una estrella luminosa. Lleva también más de cien pompones", explican las autoras. Maribel Miguel destaca que "todo el material ha corrido de nuestra cuenta, a excepción de la estructura de hierro que sostiene la creación, encargada a un profesional del sector y cuyo trabajo fue abonado por la Asociación Vecinal El Progreso".

El árbol ya luce en el exterior de las escuelas de Muñás, en el concejo de Valdés. Ana Paz Paredes

En dos meses quedó concluida la obra, un árbol navideño singular y único con otro ingrediente añadido, el cariño que han puesto las trece mujeres para regalárselo a su pueblo, que llama la atención de cuantos lo descubren en la fachada de las escuelas, a pie de carretera. "En octubre nos dedicamos a hacer los cuadros y en noviembre nos centramos en ir colocándolos en la estructura, dándole forma, para que quedara armonioso y bonito", añade Raquel Rey.

Las vecinas de Muñás, una vez colocado en el exterior de las escuelas, junto a su árbol de Navidad de ganchillo. Ana Paz Paredes

El exponerlo delante de las escuelas tiene su sentido, como explica Maribel Miguel: "Lo hicimos para que lo disfruten los vecinos, pero también para cuantos pasan delante de las escuelas. Con las luces está precioso, sobre todo cuando empieza a atardecer", subraya Maribel Martín quien, como del resto de estas vecinas de Muñás de Arriba, dice que el esfuerzo de hacerlo no tiene precio en comparación con la satisfacción que les produce saber lo que los demás disfrutarán. Y, además, creado por trece mujeres para quienes reunirse va más allá de hacer manualidades.

Detalle del laborioso trabajo llevado a cabo por las vecinas de Muñás, para hacer su árbol de Navidad de ganchillo. Ana Paz Paredes

"Es algo terapéutico, conocerse y compartir, que estamos viviendo en el medio rural, no en la ciudad. Socializamos, nos distraemos y sabemos las unas de las otras", concluye Amalia Amagu.