Así es "Proa", la perra de Tapia que se acaba de proclamar campeona de España en obediencia deportiva

"Llama la atención porque no es el prototipo de perro de estas competiciones, además es muy simpática compitiendo y se la ve feliz haciendo los ejercicios", señala su dueña, la educadora canina tapiega Rocío Vázquez

Así es Proa, la perra de Tapia que se acaba de proclamar campeona de España en obediencia deportiva

Tania Cascudo

"Proa" tiene ocho años, vive en Tapia y acaba de proclamarse campeona de España de la disciplina de obediencia deportiva IBGH. Esta perra de la raza Schnauzer mini llama la atención en los concursos por sus excelentes cualidades para una disciplina donde lo habitual es que compitan animales de más tamaño. En la cita madrileña logró 94 puntos sobre 100 y sorprendió al público por su habilidad y concentración. “Para mí es una perra muy especial y nunca pensé que me podría dar tanto. Es un animal muy completo, cariñoso, con un carácter maravilloso… Es, simplemente, perfecta”, señala con orgullo su dueña, la educadora canina Rocío Vázquez. Eso sí, deja claro que detrás de este triunfo hay “muchas horas de trabajo”.

Esta tapiega se formó hace doce años como educadora canina y, desde hace ocho, se dedica profesionalmente a ello. Además, regenta la única escuela canina del concejo de Tapia: Cabo de Vila. Poco antes de abrir este espacio, en una finca a casi tres kilómetros de la villa tapiega, empezó a entrenar a "Proa". “Este perro llegó a mi vida como animal de compañía, pero lo llevé al curso de educadora y vi que disfrutaba mucho. La verdad es que es muy fácil trabajar con ella”, cuenta su dueña, que compagina su trabajo con su pasión por la obediencia.

Proa nada más recibir el premio.

Proa nada más recibir el premio en Madrid. / R. T. C.

Fue Agustín González “Gutty”, del grupo de trabajo Trisquel con el que compite, quien le dio el último empujón: “Tengo que darle las gracias porque a mí me costaba creer que Proa pudiera llegar a ser tan buena y él me dijo que la perra tenía potencial”. El caso es que "Proa" “no es el prototipo de perro de obediencia”, y, por eso, sorprende y llama tanto la atención. Su debut fue poco antes de la pandemia en el campeonato de Obediencia Clase Internacional “Joop de Reus Memorial”. Fue el único animal de su raza en esta cita, donde se mide el nivel más alto de obediencia, y quedó tercera.

Aunque sabía que tenía opciones, Rocío Vázquez se presentó a la Copa de España de FCI-IBGH sin demasiadas expectativas. Viajó con "Proa" hasta el municipio madrileño de Sevilla la nueva y allí fue testigo de la expectación que genera el animal. “La gente me decía que tenía ganas de verla competir, que le habían hablado muy bien de ella y empezaron a meterme presión, pero, contra todo pronóstico, no estaba nerviosa. La verdad es que 'Proa' hace gracia porque es muy simpática compitiendo y se la ve feliz haciendo los ejercicios”, señala la tapiega, mientras bromea con el simpático huevo amarillo que es el objeto favorito de la pequeña Proa. “Los perros que compiten llevan mordedores, objetos más potentes. El huevo es la prueba de que 'Proa' no es un animal de competición”, relata contando la “vergüenza” que pasa a veces mostrando el muñeco en los descansos de las competiciones.

Rocío Vázquez y Proa durante la competición celebrada en Madrid.

Rocío Vázquez y Proa durante la competición celebrada en Madrid. / Real Sociedad Canina de España

Esa tranquilidad de su dueña y las buenas condiciones meteorológicas contribuyeron a que "Proa" hiciera una prueba impecable en Madrid. “Hizo todos los ejercicios con nota, creo que fue espectacular y acabamos todos llorando. Lo dio todo y acabó agotada”, cuenta la educadora. Proa no solo ganó el campeonato, sino que quedó tercera en la Liga Norte y también logró el tercer puesto en la Liga Nacional.

Confiesa Rocío Vázquez, afortunada por convertir en oficio su pasión por los perros, que detrás del éxito de "Proa" hay muchas horas de trabajo y también una buena comunicación o vínculo con el animal. “Creo que casi cualquier animal de casi cualquier raza sirve para la obediencia. Es importante que el animal tenga capacidad de concentración y luego echarle horas”, apunta.