El Desembarco de Normandía se vive en Belmonte de Miranda con recuerdo a los asturianos que lucharon para los Aliados y el Eje

Numeroso público acudió ayer a la capital belmontina para disfrutar de las actividades de la jornada entre las que, la recreación del combate durante la tarde, fue la reina de la jornada; esta mañana el museo volverá a abrir sus puertas y tendrá lugar una nueva recreación de la batalla a las 12.00 horas.

Ana Paz Paredes

Beatriz Morala y Mario Gómez acudieron ayer a Belmonte desde León exclusivamente para vivir in situ la recreación de los días posteriores al desembarco de Normandía, a cargo de la Asociación Arhem Asturias, que, además, convocó en la capital belmontina a cerca de 140 recreadores de diferentes asociaciones tanto de Asturias como llegados de diferente puntos de España: Cataluña, Galicia, Madrid, Castilla-La Mancha, Andalucía, País Vasco y Extremadura, además de Italia, Colombia y Chile. «El año pasado un amigo nos habló tan bien de esta recreación que este año decidimos no perdérnosla y, la verdad, ha superado con creces nuestras expectativas», decían ambos mientras defendían su posición metralleta en mano desde una trinchera.

El objetivo de esta iniciativa es recrear lo acontecido en los días que sucedieron al famoso desembarco de Normandía, durante la II Guerra Mundial, escenificación que este año alcanza su cuarta edición y que permite descubrir a los visitantes vehículos, armas y uniformes, entre otros elementos, de este episodio histórico. Así lo explicaba ayer Vicente Pardo, presidente de Arhem, que interpreta a Josef Dietrich, quien fundó la guardia personal de Hitler. «Este año, junto con el campamento alemán y el norteamericano, también se incorporan los rusos y los ingleses. El desembarco fue el 6 de junio de 1944 y nosotros lo que hacemos es recrear lo que aconteció en Normandía en días posteriores», explica Pardo, que, además, fue el artífice de unas excelentes fabada y paella mixta para alimentar a los combatientes en las horas previas a la batalla.

Durante la mañana los recreadores explicaron al público asistente cuanto tenía que ver con el combate, además de organizar también actividades para los más pequeños. Aparte, se podía visitar el museo. No menos exitoso fue el desfile de soldados y vehículos hasta la capital belmontina, para regresar al punto de partida donde, durante la tarde, tendría lugar la recreación del combate, con mucho público que no perdía detalle. 

En Belmonte, algunos de sus vecinos ponían en valor la celebración de actividades como estas que, turísticamente, benefician mucho al concejo, pues este fin de semana está al completo en alojamientos y restaurantes con quienes han venido a disfrutar de esta actividad. «Nos parece estupendo, es una idea magnífica, nosotros venimos siempre desde que lo organizan», decía Marisol Blanco, vecina de Gijón y con casa en San Cristóbal.

Una de las novedades de este año es acercar al público el papel que tuvieron en la contienda algunos asturianos que emigraron y sus descendientes, pues hubo un buen número de ellos que intervinieron en el conflicto, algo que la gente desconoce. Hubo divisionarios que participaron en el bando del Eje y otros que participaron en el Aliado, bajo bandera estadounidense, británica, francesa y soviética. Así, miembros del grupo Asturians under American´s Flag se dedican desde hace algún tiempo a rescatar historias de familias asturianas emigradas a Estados Unidos, concretamente a Tampa y West Virginia. Hijos de estos emigrantes se alistaron en el ejército estadounidense y acabaron luchando en Europa o en el Pacífico en diferentes frentes. También se dio el caso de asturianos que, tras la guerra civil española, acabaron alistados en el ejército británico.

Ficha de Julio Manuel Cerrillos, nacido en Oviedo el 13 de septiembre de 1919

Ficha de Julio Manuel Cerrillos, nacido en Oviedo el 13 de septiembre de 1919 / Ashem

Tal y como señalan desde esta organización "fueron personas que lucharon en la guerra en España y cuando cayó el frente Norte huyeron a Francia. Allí hicieron vida en los campos de trabajo y, una vez que empezó la segunda guerra mundial, huyeron a Inglaterra y allí se alistaron. Tal es el caso, por ejemplo, del ovetense Julio Manuel Cerillos, que llegó a liderar un comando cuyo fin era sabotear las infraestructuras alemanas para impedir su contraataque en Normandía, mientras que Jesús Velasco, del concejo de Aller, formó parte de una unidad de ingenieros".

Velasco desembarcó el 9 de junio de 1944, con otros cinco asturianos más de su unidad, en el pueblo de Arromanches, Normandía, para realizar labores de apoyo a las tropas que avanzarían por Francia, Bélgica y Alemania, hasta el final de la guerra. Por su parte Cerillos, por todas sus acciones, fue condecorado con la Legión de Honor, la Medalla Militar, La Cruz de Guerra 39-45 y la Medalla de Voluntarios de la Francia Libre.

Ficha de Jesús Velasco Zapico, nacido en Misiegos (Aller) en 1916

Ficha de Jesús Velasco Zapico, nacido en Misiegos (Aller) en 1916 / Ashem

En dos años que llevan investigando, los miembros de Asturian Under American´s Flag, han encontrando 300 biografías de asturianos o descendientes de asturianos, que en mayor o medida, lucharon en diferentes frentes durante la II Guerra Mundial, y no sólo en el día D y días posteriores al desembarco.

Arhem ha contado con el apoyo del Museo Las Ayalgas de Silviella, el Ayuntamiento de Belmonte y EDP, señaló su presidente. El buen tiempo, la camaradería y el dar a conocer la historia a través de una recreación muy cuidada contribuyeron al gran éxito de ayer.

Recordar que hoy domingo, 16 de junio, el museo vivo volverá a abrir sus puertas a las 10 de la mañana, mientras que la recreación del combate será a las 12.00 horas. Una hora más tarde finalizará la recreación histórica.

La Asociación Arhem, que cuenta con socios en Asturias, Galicia o Cantabria, se creó en 2008 por un grupo de aficionados al coleccionismo de material militar, al maquetismo, la recreación histórica y los uniformes. Sus recreaciones de la 2ª Guerra Mundial comenzaron en 2010 y 2011 en Castropol. Tras un parón, en 2018 y 2019 se retomaron por dos ediciones consecutivas en El Cuetu, en Lugones, y, tras la pandemia, se trasladaron a Belmonte, donde llevan ya cuatro ediciones.