Recoger y disfrutar de lo hecho: la emoción de un grupo de escolares de Valdés por limpiar las playas

El grupo de estudiantes que participaron en las jornadas de limpieza.

El grupo de estudiantes que participaron en las jornadas de limpieza. / A. M. S.

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Ainhoa Bedia, alumna del colegio José García Ferrnández de Luarca, muestra orgullosa toda la basura que recogió de la playa Salinas de Luarca. Son las once de la mañana y las nubes aputan lluvia, pero la concentración de Ainhoa en el trabajo hecho y el para qué de esa trabajo es mayor que cualquier imprevisto meteorológico. "Mira son siete bolsas y las recogimos tres personas", dice mientras recuerda el nombre de las compeñeras de clase con las que ha compartido tarea. Limpiar el arenal donde muchas veces pasan momentos de verano valdesanos y visitantes resultó menos cansada y más divertida de lo esperado para los 34 estudiantes de entre 11 y 12 años del colegio José García Fernández de Luarca que participaron en esta actividad patrocinada por el Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (COGERSA). Los objetivos son muchos y conocidos: "conciencias y cuidar el medio ambiente". Los alumnos, acompañados de los docentes Laura Urrusuno, Marina Gavilán y Ernesto Suárez, repiten la idea una y otra vez mientras buscan con denuedo productos contaminantes en un icónico rincón de Valdés.

Por la izquierda, Ainhoa Bedia, Nora Martínez y Sara Martínez muestran el mateiral recogido.

Por la izquierda, Ainhoa Bedia, Nora Martínez y Sara Martínez muestran el mateiral recogido. / A. M. S.

En la playa Salinas o Tercera de Luarca se encontraron "casi de todo", bromean los alumnos. "Más de lo esperado", añade el profesor Ernesto Suárez. A saber: "Latas de refresco, nasas de pulpo, muchas botellas de plástico, cuerdas, cristales, cigarrillos y hasta una aleta de un coche". "Es una actividad muy bonita", dice risueña Dámaris Silva. Giovanni Picote se esfuerza en hallar materiales que no deben estar en una playa mientras otros compañeros hablan de su encuentro con el cadáver de un tiburón varado. "Estar en contacto con la naturaleza, caminar para llegar hasta aquí... todo es saludable", apunta el profesor Ernesto García. Si se pregunta a los alumnos por las lecciones de la hazaña tienen claro que no se deben tirar pásticos ni otros productos a la naturaleza, pero también que esta estampa (encontrar residuos en lugares vírgentes como playas) es habitual. ¿Qué pasa? "Que tenemos que ayudar más al medio ambiente", confiesa Alva López. Al final "es horrible", como apunta Sara Martínez, encontrarse con "tanta basura" en una playa. "Al final, nos lo acabamos comiendo porque se lo comen los peces", concluye Ainhoa Bedia mientras conversa con Nora Martínez sobre la experiencia. Toda volver al colegio y el paseo tan agradable como divertido. Ahora saben que es mejor llevarse la basura que se genera a casa, "no arrinconarla en un lugar de la playa", y que "nada de tirar a otro lugar que no sea una papelera o un contenedor".