Los pequeños del colectivo Gandulín, los primeros en estrenar juguetes adaptados

"Pueden valer hasta seis veces más que un juguete normal", aseguran las familias

De izquierda a derecha, Marta Pastor, de la Fundación Crecer Jugando; Susana Martínez, de Orange Oviedo; Sol Solís, directora de «La fábrica de palabras», y Josefa «Fini» Suárez, presidenta de Gandulín. Detrás, Dani Durán, de «La fábrica de palabras», y Francisco Moya, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha. | LNE

De izquierda a derecha, Marta Pastor, de la Fundación Crecer Jugando; Susana Martínez, de Orange Oviedo; Sol Solís, directora de «La fábrica de palabras», y Josefa «Fini» Suárez, presidenta de Gandulín. Detrás, Dani Durán, de «La fábrica de palabras», y Francisco Moya, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha. | LNE

Ángela Rodríguez

Que las niñas y los niños jueguen es beneficioso para su desarrollo, es lo justo y hasta debiera ser "obligatorio". Así lo defendieron los profesionales del proyecto "Jugar es obligatorio", de la Fundación Orange, La Fábrica de Palabras y la Universidad de Castilla-La Mancha, en el Casino de Navia. Donde entregaron, este martes, la primera remesa de juguetes adaptados a los pequeños del Noroccidente.

La Asociación Gandulín fue la anfitriona de un acto muy especial, en el que también participó la Fundación Crecer Jugando. "Somos la primera asociación en España que va a recibir la donación de este tipo de juguetes. Es un honor muy grande, pero lo más importante es que nuestros niños y niñas tendrán unos juguetes que les ayudarán aprender de manera lúdica", destacan en el colectivo, dedicado a la "Comunicación Aumentativa Alternativa".

Instante durante el emotivo acto en El Casino de Navia

Instante durante el emotivo acto en El Casino de Navia / LNE

Botones más grandes que los que el juguete trae de fábrica o más relieves y texturas son algunos de los rasgos de estos juguetes adaptados, de los que ya disfrutan más de una docena de pequeños de Gandulín. "Un juguete adaptado puede valer seis veces más que uno normal. Cuando tienes un niño con diversidad funcional te plantas gastar 300 o 400 euros en un juguete porque es muy probable que le puedan hacer falta para alguna terapia", asevera Josefa "Fini" Suárez, presidenta de Gandulín.

La asociación entrega anualmente, junto a La Fábrica de Palabras, la Beca Juanma, para subvencionar, durante un año, los estudios de un menor asturiano que requiera de la comunicación alternativa. Además, ofrece diferentes formaciones para familias y profesionales del sector educativo y entrega. La última, el pasado mayo en Ortiguera, de la mano de la experta Coral Elizondo

Algunos de los juguetes adaptados que recibieron los menores de Gandulín

Algunos de los juguetes adaptados que recibieron los menores de Gandulín / LNE

Además de Suárez, del emotivo acto en Navia participaron Susana Martínez, gerente de RRHH Plataforma Oviedo Orange; Marta Pastor, presidenta Fundación Crecer Jugando; Sol Solís, directora de La Fábrica de Palabras y Francisco Moya, investigador responsable del grupo Mantis - Universidad de Castilla-La Mancha. En el apartado de colaboradores, lo hicieron Covadonga Álvarez-Cofiño, jefa de servicio de inclusión educativa de Asturias; Luchi Acevedo, representante de la Fundación Manuel Suárez y Tania Rodríguez, coordinadora del equipo impulsor Gandulín te da voz. También estuvieron presentes, las alcaldesas de Coaña, Rosana González, y Navia, Ana Fernández.