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Los bailes pixuetos llegan a la basílica de Covadonga con el grupo que rescató las piezas

El grupo Arduríu Pixuatu lleva una ofrenda a la Santina y ofrece sus mejor versión ante la imagen: fue un acto "sencillo, emotivo y brillante"

Cudillero, bailes y folclore frente a la basílica de Covadonga

Cudillero, bailes y folclore frente a la basílica de Covadonga / Miguel Ángel Martín

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Cudillero

El entorno exterior de la basílica de Covadonga acogió este sábado un acto cargado de simbolismo y emoción protagonizado por el grupo folclórico Arduríu Pixuatu, de Cudillero, que acudió al santuario para bailar los tradicionales bailes pixuetos y cantar villancicos ante la Virgen de Covadonga. Se trata de la primera vez que esta formación realiza una ofrenda de estas características en el enclave cangués.

El grupo, integrado por mujeres y hombres de distintas edades, se desplazó hasta Covadonga como peregrino, combinando expresión cultural y devoción religiosa. En el exterior del templo, y ante numerosos visitantes, interpretaron varias danzas tradicionales de Cudillero, además de villancicos propios del repertorio pixueto, que ofrecieron a la Santina como gesto de agradecimiento y petición de protección.

Durante el acto, la portavoz del grupo, Toni Álvarez, explicó que Arduríu Pixuatu nació con el objetivo de salvaguardar y potenciar el patrimonio cultural de la villa de Cudillero y su concejo, "contribuyendo a la divulgación de sus bailes, danzas y cantos tradicionales".

El grupo durante su actuación.

El grupo durante su actuación. / Miguel Ángel Martín

Recordó también las profundas raíces religiosas del concejo, ligado históricamente al mar y a la pesca, y evocó la tradición del gremio de mareantes pixuetos que en el siglo XVI promovió la construcción de la iglesia de San Pedro, conocida como La Catedralina.

"Sencicllo, emotivo y brillante"

La portavoz subrayó el carácter especialmente emotivo de la jornada, celebrada este 13 de diciembre, al describir la visita como una "peregrinación para renovar el testimonio de fe del grupo, agradecer los dones recibidos y ponerse bajo la protección de la Santina".

En nombre de todos los integrantes, pidió "amparo para las familias, para los miembros del grupo presentes y ausentes, y para quienes ya no están", con un recuerdo especial para su compañera y amiga Manoli. El acto fue, según los testigos, "sencillo, emotivo y brillante".

El acto concluyó con la intervención del cronista oficial de Cudillero, Juan Luis, quien recitó "El canto del asturiano". A continuación, los asistentes interpretaron el himno de Asturias y el himno dedicado a la Virgen de Covadonga, cerrando una jornada marcada por "la emoción, la tradición y el profundo vínculo entre cultura popular y devoción mariana".

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