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La artista gaditana que viró al Norte y se hizo pescadora: la llamativa historia de Teresa Esra

La mujer, de 32 años, se ha convertido en una de las pocas armadoras de la costa asturiana y quiere dar a conocer el oficio gracias a su proyecto audiovisual "Mare Nostrum"

Teresa Esra a bordo de su embarcación.

Teresa Esra a bordo de su embarcación. / T. Cascudo

Tapia de Casariego

La artista gaditana Teresa Esra viró al Norte por amor, sin saber que este viaje transformaría su vida por completo. Su pareja, el percebero tapiego Jorge Castaño, le enseñó el oficio del mar y ella pasó de hacer piezas de arte ligadas al Cantábrico a hacerse pescadora. No solo se formó como marinera, sino que se acaba de convertir en la primera mujer armadora del Occidente y una de las pocas de Asturias.

La lancha adquirida en Galicia ha sido bautizada como "Peixebeiro" tiene 5,25 metros de eslora y tendrá base en el puerto de Viavélez (El Franco). Su pareja será el patrón y ella espera iniciarse pronto en el mundo de la pesca, principalmente yendo al palangrillo, el pulpo o la nécora. No obstante, también está en lista de espera para lograr una plaza como percebera en Tapia.

Teresa Esra en el puerto de Tapia.

Teresa Esra en el puerto de Tapia. / T. Cascudo

Viaje por amor

Volviendo al principio de la historia, esta gaditana nacida en el Puerto de Santa María estudió Bellas Artes. La afición compartida a las motos le permitió conocer por Internet al tapiego Jorge Castaño. Tras la pandemia, dio un paso más y se mudó a Tapia con él. "Me vine por amor, para empezar de cero y con la idea de centrarme en el arte y en el mar, hacía grabados, pintura, fotografía...", señala esta joven de 32 años que no tenía vínculo alguno con la pesca. Sin embargo, en casa de su pareja sí que hay historia y pasión por el oficio y ella se fue enganchando.

"Es un mundo muy guay, duro, pero también tiene lado bueno", señala. Por eso, el año pasado se animó a hacer en Avilés el curso de marinero pescador. De manera paralela, se embarcó en el proyecto "Mare Nostrum", un trabajo audiovisual que busca mostrar el oficio de la pesca sin filtros. "Mi objetivo es dar visibilidad al oficio y, si es posible, incentivar el relevo. La gente que no lo conoce cree que esto es estar mareado todo el día y oliendo a pescado y no es eso y quiero cambiar esa visión", señala convencida también de que el sector debe abrirse más y ser más "amigable" para despertar el interés de más gente.

Desterrar mitos

Mare Nostrum la ha llevado a embarcarse con diferentes patrones de la comarca y ofrecer una visión pormenorizada y desde dentro de lo que es el oficio. Ha hecho viajes de un día, pero también se embarcó quince días con el barco valdesano Mundaka. "Tengo muchas horas de grabación y fotos y lo enseño todo, lo duro y lo bonito. En general, la respuesta está siendo bonita y me agradecen los vídeos, que buscan desterrar mitos", apunta.

Este trabajo de grabación comenzó el año pasado y no tiene fecha de conclusión. "Mi idea es enseñar todos los barcos que pueda, la mayor cantidad de marineros y la verdad es que creo que nunca se va a acabar, espero ampliar el proyecto a Galicia y Cantabria", señala. Por eso, sigue pidiendo permiso para embarcar y acompañar a los profesionales, cámara en mano, en su día a día. Todo este material se puede visualizar en su canal de Youtube y también lo mostrará en una serie de exposiciones que espera hacer por la zona.

Sin saberlo, este proyecto artístico le está sirviendo también de escuela para descubrir los entresijos de un oficio al que se quiere dedicar profesionalmente. "Mi carrera siempre va a ser el arte, pero la pesca es un medio de vida. Soy inquieta y me gusta hacer cosas", señala la gaditana, que espera abrir camino y que más mujeres se animen a descubrir el oficio del mar.

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