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Villayón respalda a los potenciales afectados por un ERE que "afecta a toda la comarca y en especial a los municipios cercanos a la planta", dice la alcaldesa

Estefanía González (PP) reclama "responsabilidad, transparencia y diálogo real"

Trabajadores, este martes, en su primera protesta, en el acceso a la planta.

Trabajadores, este martes, en su primera protesta, en el acceso a la planta. / Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Villayón

El impacto del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que tramita Ence en su factoría de Navia ya se deja sentir más allá del propio municipio naviego. Villayón, concejo que linda directamente con Navia y que durante años ha funcionado como concejo dormitorio para muchos trabajadores de la fábrica, vive con preocupación un proceso que amenaza 96 puestos de trabajo.

La alcaldesa de Villayón, Estefanía González, alzó la voz para mostrar públicamente su apoyo a las trabajadoras y trabajadores afectados por el ERE, así como a quienes dependen de las empresas auxiliares. "Históricamente la vida laboral, social y económica de los vecinos de Villayón estuvo y está vinculada a Navia", recuerda en su comunicado y subraya una realidad cotidiana: muchos hogares del concejo dependen directa o indirectamente de la actividad de Ence.

El anuncio del ajuste laboral es percibido como un mazazo que no se queda dentro de los muros de la factoría. "Afecta a toda la comarca y en especial a los municipios más cercanos", advierte la alcaldesa. Villayón es uno de ellos. Cada despido potencial se traduce en menos consumo, menos actividad y más incertidumbre en un territorio ya castigado por la falta de oportunidades laborales.

Potencial éxodo

Desde el Ayuntamiento se insiste en que Ence Navia no son solo los trabajadores que entran y salen de la planta cada día. Son también las empresas auxiliares, los autónomos, el comercio local, la hostelería, las familias y, en última instancia, los servicios públicos. "Los colegios, los institutos e incluso el propio hospital forman parte de una cadena que puede resentirse si el empleo industrial se debilita".

La preocupación va más allá del presente inmediato. Villayón teme que la pérdida de puestos de trabajo provoque un éxodo de población que deje a la comarca "en jaque mate", en palabras de la alcaldesa. Un escenario especialmente delicado para un concejo pequeño, donde cada familia "cuenta" y donde el trabajo en Navia ha sido durante décadas un anclaje vital.

En otros territorios "hay más rechazo social"

El comunicado apela directamente a la dirección de la empresa para que tenga en cuenta el contexto social en el que opera la factoría. Villayón destaca el "buen clima vecinal y de acogimiento" con el que Ence ha desarrollado su actividad, en contraste con otros territorios donde la presencia de la industria ha generado rechazo social. Ese factor, advierten, también debería pesar en la negociación.

La alcaldesa reclama responsabilidad, transparencia y diálogo real durante el periodo de consultas del ERE, y pide que se exploren todas las alternativas posibles para evitar o reducir al máximo la destrucción de empleo. Un mensaje que se suma al respaldo unánime expresado por el Ayuntamiento de Navia y que refuerza la idea de que el conflicto ya no es solo de una fábrica. A esta declaración se suman otras dos, de Coaña y Navia. En este último concejo, gobierno y oposición firmaron un acuerdo conjunto.

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