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La campaña del oricio en Asturias arranca marcada por la polémica y el malestar que expresa esta cofradía

La "rigidez" de la normativa supone un serio problema: les obliga a salir a faenar incluso en jornadas con condiciones adversas, lo que supone un riesgo para su seguridad, advierten desde Luarca

Oricios en los primeros días de campaña.

Oricios en los primeros días de campaña. / Luisma Murias

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

La campaña del oricio en Asturias se ha iniciado este año en un clima de fuerte tensión entre el sector pesquero y la administración autonómica.

El principal foco de crítica proviene de la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora del Rosario de Luarca, que ha hecho público un duro comunicado en el que expresa su "profundo malestar, preocupación e indignación" por la resolución de la Dirección General de Pesca sobre la gestión de esta pesquería.

Según denuncia la cofradía valdesana, la normativa aprobada impone un modelo de gestión que consideran "injusto", alejado de la realidad diaria del mar y, lo que resulta más grave para el colectivo, "potencialmente peligroso para la seguridad de los profesionales".

Alegaciones ignoradas y rigidez en los días de pesca

Durante los últimos meses, señalan desde Luarca, las cofradías de pescadores asturianas participaron en diversas reuniones técnicas y presentaron alegaciones formales relacionadas con aspectos clave de la campaña: la elección de los días de extracción, los cupos de captura y los sistemas de control.

El objetivo, añade la entidad pesquera dirigida por Manuel Iglesias, era adaptar la actividad a las condiciones reales del mar Cantábrico y asegurar una explotación sostenible del recurso.

Sin embargo, la resolución final fija los días de trabajo con antelación, "sin margen para adaptarse a la meteorología o al estado del mar".

Para los mariscadores, esta rigidez supone un serio problema: les obliga a salir a faenar incluso en jornadas con condiciones adversas, incrementando el riesgo para su integridad física y para la seguridad de las embarcaciones.

Denuncia de discriminación y presión externa

A esta situación se añade, según la Cofradía de Luarca, una "grave discriminación" entre los propios profesionales del sector. Los socios de las cofradías locales deben cumplir requisitos estrictos que, aseguran, no se aplican con el mismo rigor a mariscadores foráneos.

Esta presión externa está provocando que pescadores de la zona no puedan obtener licencia para trabajar en sus caladeros tradicionales, viéndose obligados a desplazarse a áreas lejanas y menos conocidas, con el consiguiente aumento del riesgo laboral.

Pese a la contundencia de sus críticas, la Cofradía de Pescadores Nuestra Señora del Rosario de Luarca reitera su compromiso con una explotación sostenible del oricio, un recurso de alto valor económico y gastronómico en Asturias.

No obstante, rechaza frontalmente un sistema que, a su juicio, sacrifica la seguridad, la equidad y la viabilidad del sector.

Por ello, exige a la Dirección General de Pesca una revisión inmediata de la resolución, la incorporación de las alegaciones presentadas por las cofradías y la apertura de un "verdadero proceso de diálogo" que permita consensuar una normativa "más justa, flexible y segura" para todos los profesionales del mar.

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