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¿Por qué los asturianos compran en Ribadeo?: "Si cortan el puente, esto se muere", señalan los clientes habituales

Estas son las expectativas de quienes que cruzan la ría del Eo en busca de precios, variedad y costumbre comercial

La naviega María Antonia Fernández, con las pesas que buscaba.

La naviega María Antonia Fernández, con las pesas que buscaba. / Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

Basta esperar un poco en un aparcamiento de una gran superficie de Ribadeo para encontrarse, en un día laborable, con un asturiano. ¿Uno? Varios. Son muchos los que acuden "a la compra diaria". En busca de novedades o a por algo exclusivo que no vende el comercio local de Navia, La Caridad, Tapia de Casariego o Castropol. También por ocio, por dar una vuelta o por ver cosas nuevas.

El flujo es constante en la villa lucense que dista, en tiempo, 12 minutos de poblaciones como Castropol, 15 de Tapia de Casariego o 23 minutos desde Navia. Carros que se llenan, maleteros que se cierran y acentos del Occidente asturiano que se mezclan con naturalidad en los pasillos comerciales de Ribadeo.

Marta Suárez es de Navia, aunque oriunda de Valdés. Le gusta comprar en el comercio local de su villa de residencia y, asegura, "por nada del mundo" quiere dejar de apoyarlo. Pero reconoce que, a veces, la tentación de la gran superficie pesa. ¿Por qué? "Porque hay otras cosas y novedades del mercado". Se detiene en un ejemplo concreto: una de las tiendas de alimentación ofrece productos para celíacos difíciles de encontrar en su entorno habitual. Y suma un acicate más: el paseo. "En general compro en el comercio de Navia, pero es verdad que vengo aquí y también me gusta", dice. El aparcamiento es otro plus. "Llegas y vas a lo que vas". Nada de esperas para estacionar ni de poco deseados paseos cargando bolsas.

Buenos precios y tradición

Ramón Fernández es otro asturiano de compras por Ribadeo. Él lo tiene claro: si algo tienen de bueno las grandes superficies son los precios. "Suelen ser mejores", afirma. Es de La Caridad y se mueve por otras villas de Asturias en busca de las compras deseadas. No descarta Avilés, pero "acercarse a Ribadeo" es ya casi tradición. Y precisamente la palabra tradición aparece con fuerza en boca de Carmen Pérez.

Habla cerca de su coche, donde ya ha dejado la compra. Esta vez "fue poco gasto", informa, aunque otras jornadas el carrito va más lleno. Vive en Castropol y lo resume con contundencia: "Yo diría que los que vivimos allí, casi todos, o un 90 por ciento, hacemos la compra en Ribadeo".

El asturiano tras hacer su compra.

El asturiano Ramón Fernández tras hacer su compra. / Ana M. Serrano

La proximidad ayuda, pero también la costumbre. "Siempre se hizo. Lo vi hacer desde niña", confiesa. Ese hábito pesa. De hecho, asegura que antes de construirse el puente de los Santos ya los asturianos miraban a Ribadeo como villa comercial. "Desde zapatos a innovación, aquí venimos desde bien pequeños", dice con una sonrisa.

Marina Bouso no es asturiana, pero sí frecuenta estos centros. Regenta una exposición de productos cántabros y su trabajo la lleva a los mercados de la zona.

Su conclusión es clara: "Conozco muchas caras y sé que en Ribadeo hay y consume mucho asturiano". ¿Y qué consumen? "No hace falta ir solo a las grandes superficies, que también. Se ven por la calle, en los bares y en las tiendas pequeñas, especialmente el fin de semana".

Carmen Pérez, posa en el aparcamiento, al lado de su coche.

Carmen Pérez, posa en el aparcamiento, al lado de su coche. / Ana M. Serrano

Clara Álvarez, gallega, coincide en el diagnóstico. Este diario conversa con ella el día de la compra, en el aparcamiento de una zona donde se ubican varias grandes superficies, unas de alimentación y otras especializadas en calzado, deporte o muebles. "Hay mucho asturiano, sí. En general todos los días y yo diría que algunos hacen la compra diaria", advierte. Y remata con complicidad fronteriza: "Ya se sabe, somos primos hermanos".

Avelino Gutiérrez, otro cliente asturiano, lo resume en una frase: "Es costumbre". Compra tanto en el gran almacén de Tapia como en Ribadeo. Pero lanza una advertencia: "En los pueblos como Figueras nos vamos quedando sin comercio y lo cierto es que tenemos poco donde elegir". Y añade en broma, aunque con trasfondo serio: "Si cortan el puente, esto se muere. Muchos asturianos consumimos aquí".

Compras específicas

No hay cifras oficiales que cuantifiquen ese trasiego (los supermercados consultados rehúsan facilitar porcentajes), pero la percepción se repite. Una encargada de una gran superficie, que prefiere mantenerse en el anonimato, lo confirma: "Sí, yo diría que la compra asturiana pesa mucho" en el balance comercial.

Avelino entra en el supermercado con el carrito de la compra.

Avelino Gutiérrez entra en el supermercado con el carrito de la compra. / Ana M. Serrano

En otra punta de la explanada, entre plazas con sombra y filas de carros alineados, María Antonia Fernández, de Navia, va directa a la cadena especializada en material deportivo. Busca unas pesas para sus clases de gimnasia de mantenimiento.

Tiene 70 años. "Y lo cierto es que en el comercio local no las encuentras", informa. Añade otra preferencia: "Además, prefiero que la tienda sea especial, no cadenas chinas". Es otra de las razones por las que el asturiano del noroccidente cruza a Ribadeo: encontrar eso tan específico que, tal vez, el pequeño comercio local no se puede permitir ofrecer.

Entre la fidelidad al comercio de proximidad y la atracción de la gran superficie, el flujo de asturianos hacia Ribadeo continúa. Ya se sabe: basta esperar un poco en un aparcamiento de las grandes superficies para comprobarlo. Cada día laborable, cada fin de semana tiene, además de gallego, acento asturiano.

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