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La lucha contra el cáncer infantil moviliza a miles de personas en el Occidente asturiano: "La marcha de Galbán no se puede perder"

Adultos y mayores derrochan solidaridad en una nueva, la octava, edición para el recuerdo

VÍDEO: Occidente se suma a la carrera Galbán

LNE

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

El Occidente se volcó este domingo con la carrera solidaria de Galbán, en una jornada teñida de naranja, emoción y compromiso. Miles de vecinos salieron a la calle para mostrar su apoyo a los niños con cáncer y a sus familias, en una cita que volvió a demostrar que la solidaridad es una de las grandes fortalezas de la comarca.

En los distintos puntos de salida se leyó un texto que recogía el sentir de las familias, profundamente agradecidas por la colaboración, el respaldo constante y la creciente conciencia social. Un mensaje cargado de gratitud y esperanza que puso voz a quienes conviven cada día con la enfermedad y que encontraron, una vez más, el calor de su gente.

A la carrera de Galbán se sumaron personas de todas las edades. Desde los más pequeños hasta los mayores, nadie quiso perderse una cita ya marcada en el calendario solidario. "Esto no nos lo podemos perder", aseguró Christian Fernández en el punto de salida de la carrera luarquense, donde Yara López fue la encargada de leer el manifiesto. Allí también se entregaron premios para reconocer la labor de los niños que ganaron el concurso de dibujo organizado por la delegación de Luarca, implicando así a los más jóvenes en una causa que es de todos.

El sol acompañó la jornada y animó a los participantes, especialmente a los niños, que no dudaron en completar una marcha que atrajo todas las miradas en los centros de las villas. Mucho color naranja, mucha sensibilidad, numerosos voluntarios y, sobre todo, muchas ganas de gritar que los niños con cáncer no están solos y que cuentan con el apoyo firme de la sociedad del Occidente de Asturias.

Un apoyo que se tradujo en ayuda económica durante la carrera, pero que va mucho más allá. Es también respaldo emocional, ese que, siendo humanos, no puede faltar en momentos de crisis y enfermedad. Un año más, el Occidente respondió. Un año más, la solidaridad volvió a ganar la carrera.

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