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Grandas de Salime presume de su colección etnográfica con un catálogo especial que recuerda la importancia de 40 "trastos viejos"

La iniciativa del Principado rinde homenaje al fundador del centro de conservación de la cultura campesina, José Naveiras Escanlar, "Pepe el ferreiro"

Por la izquierda, Idima López, María Antonia Pedregal, Susana Hevia, Eloy Couceiro, Pablo Léón y Rosa Monjardín.

Por la izquierda, Idima López, María Antonia Pedregal, Susana Hevia, Eloy Couceiro, Pablo Léón y Rosa Monjardín. / R. A. S.

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Navia

El Museo Etnográfico de Grandas de Salime "Pepe el Ferreiro" volvió a recordar este jueves que es punto de encuentro para la cultura y la memoria colectiva con la presentación del catálogo "El Museo en 40 piezas", una publicación que recorre cuatro décadas de historia a través de una cuidada selección de objetos emblemáticos.

El acto, celebrado en las instalaciones del propio museo, reunió a representantes institucionales, miembros de la comunidad local y personas vinculadas a la trayectoria de la entidad. Entre las autoridades presentes destacó la participación del director general de Cultura y Patrimonio, que quiso respaldar con su presencia una iniciativa que refuerza el "compromiso institucional con la conservación y difusión del patrimonio etnográfico asturiano".

El director general destacó que la publicación recoge una selección rigurosa de cuarenta objetos entre los más de 20.000 fondos que conserva el centro, elegidos para mostrar, con criterio científico, la pluralidad de miradas, materiales e inmaterialesm que articulan el discurso del museo. A su juicio, el libro ofrece "un recorrido muy interesante por nuestra historia colectiva de los dos últimos siglos" y está llamado a convertirse en una obra de referencia para quienes sienten interés por la cultura asturiana.

Contextualizar objetos

La directora del museo, Susana Hevia, subrayó por su parte que el catálogo supone la recuperación de una línea de publicaciones propias que el centro no había podido abordar en los últimos años. "Las piezas solo superan su dimensión de objetos cuando tienen una historia que contar", recordó. A su juicio, el objetivo siempre fue, precisamente, contextualizar cada elemento seleccionado dentro de la vida de las sociedades campesinas representadas en el museo.

La selección es necesariamente limitada frente a la magnitud de la colección, pero ha sido concebida para abarcar todos los ámbitos de la vida tradicional: "Desde las tareas agrícolas y ganaderas hasta la transformación del comercio local, pasando por la evolución doméstica del fuego bajo de la lareira a la cocina económica". También se han incluido aquellas piezas que más sorprenden al visitante, ya sea por su rareza o por su singularidad formal.

Obra conmemorativa

El catálogo, concebido como una obra conmemorativa, propone un recorrido por cuarenta piezas significativas de la colección permanente. No se trata únicamente de objetos antiguos: "Son testimonios materiales de una forma de vida que marcó durante generaciones a las comunidades rurales del suroccidente asturiano". Aperos agrícolas como la cambela, utensilios domésticos como la plancha de carbón o la vajilla esmaltada, herrmientas de oficios tradicionales y elementos vinculados a la escuela, la pesca o la apicultura componen un relato que trasciende lo material.

La publicación también rinde homenaje a la figura de José María Naveiras Escanlar, conocido como "Pepe el Ferreiro", fundador del museo y principal impulsor de la recuperación de un patrimonio que durante años fue considerado "trastos viejos". Su visión de un "museo vivo", centrado no solo en conservar piezas sino en rescatar saberes y oficios, late en cada una de las páginas del catálogo.

Un valor simbólico y divulgativo

Durante la presentación se puso de relieve el valor simbólico de la obra: más allá de su carácter divulgativo, "El Museo en 40 piezas" es una "declaración de principios". Refuerza la idea de que el museo no es un espacio estático, sino una institución dinámica, sostenida por la comunidad y orientada a transmitir a las nuevas generaciones una herencia cultural que estuvo a punto de desaparecer.

Con más de 3.000 metros cuadrados de exposición y cerca de 20.000 registros en sus fondos, el Museo Etnográfico grandalés afronta nuevos retos tras cumplir cuarenta años de trayectoria. Este catálogo se convierte así en una herramienta clave para seguir ampliando su alcance y consolidando su papel como referente en el ámbito etnográfico del norte peninsular.

La presentación concluyó entre aplausos y con la sensación compartida de estar ante un proyecto que mira al pasado para fortalecer el futuro, según el Principado. El catálogo se pondrá a la venta próximamente y habrá otro acto de presentación al gran público.

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