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Parece Hawái pero es Asturias: la playa salvaje que pocos conocen, a la que no llegan los coches, y que esconde una gran cueva

Declarada en 2023 como el mejor arenal de España por The Times, presenta un encanto natural que deja a todos boquiabiertos

Playa de Barayo

Playa de Barayo / MIKI LOPEZ

Lydia García

La Playa de Barayo es una de esas joyas poco exploradas del occidente asturiano, concretamente entre los concejos de Navia y Valdés. Forma parte de la Reserva Natural Parcial Barayo, declarada como tal en 1995. En esta playa desemboca el río Barayo y el conjunto de la Reserva destaca por los paisajes y vegetación que esta exhibe. Sus acantilados y relieves pronunciados de materiales cuarcíticos y areniscas hacen que este lugar esté catalogado como Punto de Interés Geológico (P.I.G.). La desembocadura del río forma un estuario y la playa presenta otros fenómenos naturales como dunas o marismas, junto con una gran cueva y un oleaje moderado (perfecto para realizar deportes acuáticos como surf o buceo). Como curiosidad, esta es una de las playas con el grano de arena más fino de Asturias y fue declarada en 2023 como la "Mejor Playa de España" por The Times.

Amanecer en el entorno de la playa de Barayo

Amanecer en el entorno de la playa de Barayo / MIKI LOPEZ

Este entorno privilegiado de dos kilómetros cuadrados también dispone de una flora muy prominente y atractiva. La vida vegetal la conforman varias plantaciones de eucaliptos y pinos.  Sin embargo, su vida animal es limitada. El grupo más predominante son las aves como el Ostrero o la Garza Real. Es por eso por lo que está considerada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Ahora bien, también se pueden encontrar pequeñas poblaciones de jabalíes, corzos o nutrias; estando estas últimas fuertemente protegidas al estar amenazadas por el impacto humano.

Playa de Barayo

Playa de Barayo / MIKI LOPEZ

Al ser una playa prácticamente virgen, no dispone de chiringuitos, baños o servicios de salvamento. De ahí que se recomiende visitarla bien equipados de comida y bebida, debido a la escasez de establecimientos cercanos. Esta playa todavía conserva una baja ocupación y una gran belleza paisajística para los amantes de la naturaleza en todo su esplendor.  

Dos posibilidades de acceso

La principal razón por la que no está masificada es por el recóndito lugar en el que se encuentra. Para acceder a ella hay dos posibilidades. Si partes desde Navia, la forma más directa es descendiendo el acantilado a través de unas escaleras bastante empinadas. Aunque sea el camino más rápido, no es para todos los públicos. La otra forma es partir de Sabugo (Valdés) y atravesar la Reserva completa hasta llegar a la playa. Esta opción ofrece una senda a través de un bosque frondoso y plagado de vegetación. La dificultad es mucho menor, aunque te llevará alrededor de 30 minutos.

Playa de Barayo

Playa de Barayo / MIKI LOPEZ

Esta reserva natural forma parte de una senda de 20 kilómetros de longitud llamada la Senda de la Costa Naviega. Esta recorre los acantilados y paisajes rocosos del occidente asturiano y, de realizarse a pie, llevaría unas seis horas aproximadamente. Exceptuando la Playa de Barayo, otro punto de interés es Puerto de Vega, un pintoresco pueblo pesquero declarado Pueblo Ejemplar de Asturias en 1995. Uno de los datos a destacar de esta senda es que batió un récord Guinness por la presencia de cerca de 5.000 senderistas en 1991. Por otro lado, en 2020 fue catalogada como Fiesta de Interés Turístico del Principado de Asturias.

Playa de Barayo

Playa de Barayo / MIKI LOPEZ

Ecoturismo: una tendencia en auge

Ante la turistificación masiva, cada vez más comunidades de nuestro país abogan por un turismo más responsable. Caracterizada por el lema “Asturias paraíso natural”, la región está cada vez más concienciada con este asunto. Así lo evidenció el Presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, en la última edición del FITUR (Feria Internacional de Turismo) el pasado enero. Bajo el nuevo lema “Únete al resperturismo. Asturias te espera”, el Presidente afirmó que uno de los principales objetivos será consolidar un modelo turístico “sostenible y de calidad”.

Ante esta meta de mantener y conservar la esencia y calidad paisajísticas de diversas regiones, surgen nuevas vertientes del turismo como el “ecoturismo”. Esta práctica adquirió gran popularidad tras la pandemia con la necesidad de descubrir lugares de una forma diferente escapando del bullicio de las grandes ciudades.

El principal propósito de esta nueva tendencia es la protección y conservación de la flora y la fauna de un lugar. No obstante, también se le suman grandes beneficios a nivel económico como a nivel psicológico y cultural. Realizar actividades como senderismo o avistamiento ambiental es la oportunidad perfecta para aprender sobre su biodiversidad característica y única, además de favorecer la salud física y emocional por el contacto directo con la naturaleza.

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