Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Tapia hará controles periódicos a las palmeras de la plaza del Ayuntamiento para vigilar la plaga del picudo rojo

La primera revisión fue antes de Navidad y los tres ejemplares estaban libres de esta mortífera especie invasora

Vista de la plaza del Ayuntamiento.

Vista de la plaza del Ayuntamiento. / T. Cascudo

Tapia de Casariego

Las palmeras son un elemento distintivo de la plaza del Ayuntamiento de Tapia. Antaño eran cuatro y tres en la actualidad, que se levantan entre los edificios históricos del consistorio y el instituto que mandó construir el Marqués de Casariego. De hecho, los tres ejemplares protegen la estatua del benefactor tapiego, que capitanea esta plaza. De ahí que el consistorio esté preocupado por su salud, a la vista de la plaga del picudo rojo que está amenazando a los ejemplares de palmeras que salpican la región.

El principal concejo del Occidente obligado a tomar medidas contra la plaga fue Navia que, el pasado noviembre, taló uno de sus ejemplares para evitar la propagación del insecto. Fue entonces cuando el alcalde de Tapia, Pedro Fernández, pidió revisar los ejemplares de la villa. El test dio negativo entonces, pero el jardinero que lo realizó advirtió sobre la importancia de revisarlas de manera periódica

"La primera revisión fue antes de Navidad, así que habrá que hacer otra en unos meses", confirma el alcalde de Tapia, Pedro Fernández, preocupado por la salud de estos históricos ejemplares.

Larvas de gran tamaño

Esta especie invasora, con larvas de gran tamaño que impresionan a la vista y que son vistosos escarabajos en su etapa adulta, se detectó por primera vez en el Principado hace menos de un década. Sin embargo, hoy su avance parece imparable y su voracidad está modificando los paisajes de parques, espacios públicos y casonas indianas donde las palmeras han sido protagonistas durante muchas décadas y desaparecen ahora víctimas de este insecto.

Las larvas pueden medir casi 5 centímetros al final de su desarrollo y durante su periodo de crecimiento se alimentan del tejido vegetal interno de las palmeras, "llegando a generar galerías de hasta un metro de longitud" y siendo "esta es la fase más dañina para los ejemplares infestados al dañar las larvas los tejidos de crecimiento".

Los escarabajos adultos viven de 45 a 90 días, y sus desplazamientos los realizan durante el día. "El adulto es el único estado con capacidad para abandonar los ejemplares de palmera afectados, caminando o volando", explica el Principado en su ficha sobre esta especie.

Tracking Pixel Contents