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El Nazareno vuelve a tomar Luarca: así fue la emotiva procesión de bajada que da el pistoletazo de salida a la Semana Santa

"Es tradición y un orgullo", repiten los porteadores encargados de bajar a las imágenes desde la capilla de La Atalaya hasta la iglesia de Santa Eulalia

Luarca (Valdés)

Manuel García Velasco, conocido como Lito, se confesaba nervioso horas antes del inicio de la novena que marca el paso de la Semana Santa de Luarca. "En los momentos importantes siempre sale el miedo escénico", explica el párroco que regresó a la capital valdesana el pasado diciembre para hacerse cargo de manera transitoria de esta parroquia en la que ya ofició hace treinta y seis años. Su reencuentro con el Nazareno es más especial si cabe, aunque comparte emoción con los cientos de luarqueses que viven con fervor estos días.

"Tengo un aliciente especial recordando las Semanas Santas que viví como ayudante, este año quizás más en primera persona", confiesa el párroco, de 71 años, que al atardecer del martes encabezó la comitiva desde la coqueta capilla de La Atalaya hasta la iglesia de Santa Eulalia. La procesión de bajada, organizada por la Hermandad del Buen Jesús Nazareno, es la menos multitudinaria de cuantas acogerá Luarca estos días, pero esto también la hace especial.

"Mucha ilusión"

La comitiva salió puntual de la capilla, a las siete de la tarde y aprovechando los últimos rayos de sol de una espléndida jornada. Entre los porteadores estuvo Consuelo Rodríguez, que se encargó de llevar a La Verónica: "Me hace mucha ilusión porque me lo inculcó mi madre desde niña y mientras pueda y tenga salud voy a hacerlo".

José Manuel García es otro de los habituales en la emocionante tarea de portear las imágenes: "Es una tradición de toda la vida, es muy difícil explicar lo que se siente". A su lado, Noelia Arango, de tan solo 12 años confiesa su devoción por el Nazareno y por todas las imágenes que ayer tomaron la carretera del faro acompañadas por decenas de vecinos.

A Miguel Ángel Álvarez le tocó ayer bajar a La Dolorosa. "Ya lo hice varias veces y, por eso, la emoción es más controlada, pero todavía hace cosquillas. Siempre estoy dispuesto a colaborar nada más que me llamen", apunta. Precisamente dirigiendo esta talla estuvo Francisco Losada, que también se confiesa encantado de colaborar con la Hermandad: "Me gusta ayudar, llevo muchos años. Mi padre fue uno de los que fundó esto y ahora sigo yo".

Junto a los veteranos también están los que se estrenan como Martín Pérez, de 14 años, que ayer bajó a San Juan junto a varios de sus amigos. Todos coinciden en el "orgullo" de participar en un evento capital para Luarca y la emoción de sus familiares por verles como actores principales. "Es tradición y un orgullo", repiten. La próxima cita destacada, antes de las grandes procesiones de Miércoles y Jueves Santo, será el día de Ramos, con la procesión de la Borriquilla

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