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El reconocido imaginero David Valenciano Larios restaura el Cristo yacente de Cudillero y la imagen recupera su esplendor después de meses de trabajo

Tras una "minuciosa intervención" la importante imagen luce en menores condiciones gracias a la solidaridad de los vecinos del concejo, que han ayudado en la financiación

El Cristo restaurado en la urna.

El Cristo restaurado en la urna. / R. A. S.

Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Cudillero

La cofradía de Jesús Nazareno y San Pedro Apóstol ha devuelto a la vida y al culto una de sus imágenes más queridas: el Cristo yacente. El hermano mayor de la cofradía, Manuel Alfredo Fernández, fue el encargado de poner voz a un proyecto que ha sido tanto un reto económico como un acto de fe colectiva.

"Hoy podemos presenciar la restauración de nuestro Cristo yacente, que por fin luce en todo su esplendor", expresó ante fieles, autoridades y vecinos que acompañaban el acto del desenclavo, uno de los más importantes de la ya finalizada Semana Santa en Cudillero.

La historia de esta restauración no ha sido sencilla, según relató Fernández a los presentes. La imagen presentaba un "deterioro considerable" tras años de exposición a condiciones adversas: humedad, hongos, carcoma e incluso daños derivados de antiguas incidencias.

La talla, en la iglesia de Cudillero.

La talla, en la iglesia de Cudillero. / R. A. S.

Desde el mes de octubre, y hasta su regreso coincidiendo con el Viernes de Dolores, la imagen fue sometida a una "minuciosa intervención" a manos del escultor sevillano David Valenciano Larios. El coste del proceso, cercano a los 20.000 euros, supuso "un desafío" para una cofradía que se define a sí misma como "humilde".

Una tarea de conservación posible "gracias a la solidaridad"

Sin embargo, la respuesta del pueblo no se hizo esperar. A falta de recursos suficientes, contó el hermano mayor, fueron las aportaciones de fieles y personas vinculadas a la hermandad las que permitieron sacar adelante el proyecto. Es decir, donaciones el compromiso de los cofrades han hecho posible que el Cristo vuelva a ocupar su lugar en las celebraciones.

Fernández quiso subrayar ese carácter "colectivo" del logro: una restauración financiada "gracias a la solidaridad", que ahora se irá devolviendo poco a poco mediante cuotas y nuevas aportaciones.

El Cristo yacente, restaurado, volvió a ser centro de todas las miradas. El hermano mayor en sus palabras finales indicó que los vecinos "han mantenido encendida la llama de la fe, el respeto y el amor" por unas tradiciones que siguen siendo un legado que cuidar.

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