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Las familias de niños con autismo del Occidente piden más oportunidades para acceder a actividades deportivas y de ocio

"¿Qué sentirías si tu hijo no pudiera ir a ninguna extraescolar, ni a fútbol, ni a baloncesto?", señalan los progenitores, que ponen el acento en la necesidad de disponer de profesionales formados

Una actividad deportiva especial organizada para personas con discapacidad.

Una actividad deportiva especial organizada para personas con discapacidad. / R. T. C.

Luarca (Valdés)

La Confederación Autismo España celebró el Día mundial de la concienciación sobre el autismo, el pasado 2 de abril, bajo el eslogan "Menos juicios, más apoyos". La entidad subraya el hecho de que las personas autistas "pueden comportarse de manera diferente en situaciones cotidianas", pero no necesitan juicios, sino comprensión. Las familias del Occidente con hijos diagnosticados con un Trastorno del Espectro Autista (TEA) han aprovechado la efeméride y las actividades de concienciación que se celebran durante todo el mes de abril para llamar la atención sobre las dificultades que tienen sus hijos para acceder a actividades deportivas o de ocio en la comarca.

Noelia Rocha es vecina de Valdés y vocal de la Asociación por los derechos de personas con autismo (Adpa), un colectivo con sede en Oviedo, pero que actúa por toda Asturias dando respaldo y soluciones a las familias. Parte de una afirmación rotunda y es el hecho de que "se están incumpliendo los derechos de los niños".

"Cansados de depender de la buena voluntad"

Frente al aumento de los diagnósticos, añade, no hay un aumento de la formación de los profesionales. "Ya no vale eso de que yo no estudié educación especial. Estamos cansados de tener que depender de la buena voluntad o la empatía del profesional con el que tratemos, ya sea en un centro de salud, en un colegio o en una entidad deportiva", cuenta Rocha. A renglón seguido pide a las familias formularse una pregunta: "¿Qué sentirías si tu hijo no pudiera ir a ninguna extraescolar, ni a fútbol, ni a baloncesto?".

"Estamos muy centrados en ayudar a los niños con autismo a vivir en este mundo que no está hecho para ellos, pero los otros niños también tienen que aprender", subraya, al tiempo que reclama la importancia de disponer de ayudas o subvenciones que incentiven la formación, que faciliten herramientas a las entidades para abrirse a las necesidades de todos los niños y adolescentes. "A veces es tan sencillo como que un Ayuntamiento incluya determinadas cláusulas en los pliegos de los contratos de los servicios", señala.

En los mismos términos se expresa la también valdesana Vanessa Álvarez: "El mundo es de ellos también, ¿por qué siempre tienen que hacer el esfuerzo ellos por integrarse?". En este sentido, considera que hay que formar a los profesionales y también preparar a los niños para que sepan lo que es la inclusión y tengan en cuenta que no todos somos iguales.

"Dando pena"

La naviega Shura Alcaide, madre de un niño de 7 años, da cuenta de la lucha diaria de las familias de niños con autismo. "Parece que vas pidiendo todo el día, que logras algo dependiendo de la pena que hayas dado", apunta. En su caso, intentó llevar a su hijo a fútbol, pero no fue posible porque, sin conocimientos por parte de los entrenadores, estos niños acaban relegados y apartados. En su caso, ha logrado llevarlo a un curso de natación, pero gracias a que ella se mete en el agua con su pequeño.

"El deporte es muy importante, mental, física y socialmente, pero no lo tenemos fácil para llevarlos", apunta esta madre, cansada de depender siempre de la buena voluntad de los demás. "Hace falta formación, conocimientos básicos por parte de los profesionales, que estos conocimientos se valoren en las bolsas de empleo. Te contestan eso de que no te lo podemos coger porque no tenemos recursos. A mi nadie me pregunta si tengo recursos para pagar el recibo de la luz, lo tengo que pagar y punto", subraya, dando cuenta de la "injusticia" que viven en su día a día. "Nuestros hijos no escogieron su condición, no es mala educación, su comportamiento no depende de ellos y no es justo que no tengan las mismas oportunidades", subraya.

En este sentido, Noelia Rocha indica que muchas veces se pone el acento en la falta de terapias en las zonas rurales, pero suele olvidarse la importancia del ocio y el deporte para la salud mental de los niños y los adolescentes. Deja claro que es un reto colectivo que toca afrontar.

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