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Despedida laboral para el veigueño Luis Pérez, tras cuarenta años en la Administración de Justicia: "Es un mundo apasionante, que evolucionó muchísimo"

"No merezco tanto reconocimiento", señaló el auxiliar procesal, agradecido por el homenaje en el que participaron una treintena de profesionales del derecho

Foto de familia de los participantes con el homenajeado en el centro de la imagen.

Foto de familia de los participantes con el homenajeado en el centro de la imagen. / R. T. C.

Castropol

Una treintena de profesionales del derecho del Occidente de Asturias y de la Mariña Lucense se juntaron este viernes en Castropol para despedir laboralmente a Luis Pérez. El veigueño prestó sus servicios en la Administración de Justicia del Principado durante cuarenta años, ejerciendo como auxiliar procesal. Comenzó en Gijón y se jubiló en el Juzgado de Castropol, concejo donde tuvo lugar este homenaje que el veigueño agradeció: "No merezco tanto reconocimiento".

Pérez inició su trayectoria en 1986 cuando, "con 22 años y con pelo", bromeó, comenzó a trabajar en Gijón. "El de la justicia es un mundo apasionante, que evolucionó muchísimo", reflexiona Pérez a preguntas de LA NUEVA ESPAÑA. Además de en Gijón, ejerció en Pola de Siero, en Oviedo, en Luarca y, finalmente, en Castropol. Está especialmente orgulloso de la década que estuvo liberado como delegado sindical, llegando a ser secretario general del CSIF, pues fue "una escuela de aprendizaje y convivencia".

Un anuncio en LNE

Entre los cargos que desempeñó en su larga trayectoria destaca su trabajo en la secretaría de gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) al lado del secretario Carlos Cima, ya fallecido. Relata que cuando llegó no había más herramientas que una máquina de escribir y un ordenador aún sin desembalar y que puso en marcha junto a su compañera Ana Miyar. Guarda también un grato recuerdo del presidente del TSJA entonces, el gallego Julio García Lagares, al que recuerda por su forma de entender la profesión y su apoyo al trabajo en equipo

Cuenta Pérez que se inició como interino gracias a un anuncio que encontró en LA NUEVA ESPAÑA y donde buscaban gente para cubrir vacantes en la Magistratura de Trabajo. "Sin conocer nada la función pública, pero con la ilusión propia de la edad, irrumpí en el mercado laboral", contó a los participantes en el homenaje.

"Buen juicio"

Su primera plaza como titular fue en Pola de Siero y de ahí continuó su periplo hasta llegar a casa. Asegura que en todo este tiempo intentó aplicar una filosofía vital basada en la "honestidad de conducta, lealtad al compañero y a la palabra dada y prioridad al buen juicio, para que los trabajos se hagan con el mejor tino posible".

Se confiesa ilusionado con su nueva etapa de jubilado, si bien admite que echará de menos a sus compañeros porque "valoro las relaciones construidas en este tiempo, que espero mantener en el futuro". La comida-homenaje fue organizada por la delegación del Ilustre Colegio de Abogados de Oviedo en el partido judicial de Castropol, en concreto por el abogado veigueño José Manuel Álvarez de Linera.

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