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Taramundi reivindica el valor de su gente como clave de su milagro rural: "El paisanaje es el que marca la diferencia"

El coloquio, que contó con representantes del sector turístico y artesano, inauguró el ciclo sobre la comarca Oscos-Eo organizado por el Foro Comunicación y Escuela y el Club LA NUEVA ESPAÑA

VÍDEO: Taramundi inaugura el ciclo de coloquios organizado entre el Foro Comunicación y Escuela y el Club LA NUEVA ESPAÑA

Tania Cascudo

Taramundi

Taramundi reivindicó el valor de su gente como el motor que mueve al concejo. Fue la principal conclusión del coloquio celebrado en la capital taramundesa y que inaugura el ciclo organizado entre el Foro Comunicación y Escuela y el Club LA NUEVA ESPAÑA para poner en valor la comarca Oscos-Eo.

La mesa redonda sirvió también para reivindicar el milagro de este concejo que ha sabido hacer del turismo rural y la artesanía su santo y seña. Como dijo el gerente de La Rectoral, Jesús Mier, la puesta en marcha de este hotel rural supuso una revolución para el concejo y ha superado con creces sus objetivos: "Yo digo que en la historia de Taramundi no se estudia el antes y después de Cristo, sino de La Rectoral. Me atrevo a decirlo y me quedo tan fresco".

Mier compartió protagonismo con Ana María Cotarelo, la responsable de la quesería Eo Leche, que elabora el Queso de Taramundi; con la gerente del Museo de la Cuchillería y de la Casa del Agua de Bres, Celtia Traviesas; del cuchillero Aurelio Díaz, y de la empresaria turística, Susana Martínez. El coloquio estuvo moderado por la directora del Club LA NUEVA ESPAÑA, María José Iglesias, e hizo la presentación el coordinador del Foro, Luis Felipe Fernández, que reivindicó este ciclo para poner a la comarca Oscos-Eo en el lugar que se merece. También agradeció la "implicación fundamental" de LA NUEVA ESPAÑA con este proyecto educativo del instituto Elisa y Luis Villamil.

Quedó constancia en el coloquio que el turismo es el motor del concejo, no solo para los empresarios turísticos, sino para las empresas de agroalimentación y la producción cuchillera. "El turismo para nosotros es fundamental. Hacemos visitas guiadas y en verano un treinta por ciento de la producción se vende al turista y eso es también promoción", señala Cotarelo, que considera que el principal valor que hace singular a Taramundi es su gente, la especial acogida que dan al turista. En este aspecto coincidieron todos los ponentes, que repasaron sus singularidades en forma de museos, de artesanía del cuchillo y también de productos como sidra, queso o pan.

"La actitud"

"El paisanaje, que es el que marca la diferencia. Porque paisajes tan bonitos como este los hay en muchos sitios, pero a mi siempre me sorprendió la actitud de la gente de aquí. Cuando nació La Rectoral había mucha necesidad y la gente se unió como una piña", señaló Mier que mostró su preocupación por que la gente joven se "acomode" y el concejo pierda esta "singularidad". "Si se pierde, seremos uno más. Es una labor de muchos años que se puede perder en poco tiempo", advirtió. En este sentido, Susana Martínez, subrayó que se está perdiendo "este referente de trabajo y sacrificio que supone también mantener a flote un negocio en el medio rural". Ella continuó con la labor familiar, pero reivindica el "privilegio" de vivir en el medio rural, que permite conciliar y vivir en un entorno inigualable.

Oficio centenario

Por su parte, Celtia Traviesas señaló que a su juicio, el gran valor del concejo "es haber sabido conservar un oficio centenario y ser capaces de innovar en diseño y materiales y llevar ese oficio a una pequeña industria rural innovadora y eso lo pueden decir en muy pocos sitios". Sobre la artesanía del cuchillo también habló Aurelio Díaz, que tuvo claro desde muy joven que quería seguir con el oficio familiar. "Son tres generaciones en mi casa y para mi es un orgullo", apuntó.

A juicio del cuchillero, la artesanía cada vez está más valorada por la gente y recibe muchos turistas a los que les gusta aprender cómo se hacen los cuchillos. También han comenzado a impartir cursos de formación para ayudar a que el oficio tenga relevo, algo también necesario.

Los participantes en el coloquio defendieron las oportunidades que ofrece el concejo para mantener los oficios actuales, pero también con espacio para innovar y seguir creciendo. Eso sin perder de vista su "faro", que como dijo Mier, es desde hace cuarenta años el hotel La Rectoral. "Es un motor y un ejemplo y supuso una revolución en Taramundi, un vuelco a todos los niveles. Se han superado los objetivos de muy lejos y es para sentirse orgullosos del hotel, del pueblo y del proyecto", resumió.

El alcalde de Taramundi, César Villabrille, fue el encargado de cerrar el evento y lo hizo recordando que este años se cumplen los 40 años de la inauguración del hotel. "Comparto la mayoría de las opiniones y esperamos no morir de éxito y seguir avanzando. Este año celebramos el 40 aniversario y esperamos celebrar otros cuarenta", concluyó. Como obsequio a los participantes se entregó una kalanchoe, que es una planta símbolo de prosperidad, abundancia y buena fortuna.

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