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El reto de poner en el mercado treinta viviendas cerradas en los Oscos (y la historia de amor por el territorio que esconde esta iniciativa)

"Una casa vacía se cae; las casas son para vivirlas ", señala el empresario Enrique López, convencido de que solo ofertando lugares donde vivir los tres concejos de la comarca podrán lograr el progreso

VÍDEO: La aventura de "Raíces con futuro", un proyecto para lograr vivienda disponible en los tres Oscos

Tania Cascudo

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Bustapena (Villanueva de Oscos)

El empresario Enrique López, consejero delegado de Industrias Lácteas Monteverde, sueña con repoblar los Oscos o, al menos, intentarlo. Sabe que es misión difícil, pero está dispuesto a pelear. El primer paso es lograr vivienda disponible porque solo así, sostiene, habrá mano de obra necesaria para el sinfín de proyectos que podrían hacer prosperar a San Martín, Santa Eulalia y Villanueva de Oscos. La primera fase del proyecto "Raíces con futuro", que contó con la alianza de la Fundación Caja Rural, sirvió para identificar 183 viviendas disponibles y ahora está en marcha la segunda parte: han hecho una selección de treinta viviendas en buen estado y trabajarán con sus propietarios para lograr hacer posible su alquiler o venta.

Como todas las buenas historias, esta aventura tiene un origen muy especial que se remonta a hace al menos sesenta años. Fue entonces cuando Enrique López padre, fundador de la firma textil gijonesa que elaboraba las populares camisas Ike y de la propia Monteverde, decidió abrir una ganadería en su pueblo natal: Bustapena (Villanueva de Oscos). Ganadería Los Zarros contaba con alrededor de una decena de empleados y, por lo tanto, motivó la construcción de muchas viviendas en esta pequeña localidad de Villanueva de Oscos.

Enrique López y Ena Mateos en el centro de Bustapena.

Enrique López y Ena Mateos en el centro de Bustapena. / T. Cascudo

Aquel proyecto ganadero, que tuvo mucho éxito en su inicio, quedó truncado por la crisis del sector de la confección en el que operaba su padre. La explotación cambió de manos y acabó por cerrar, pero las casas continuaron en alquiler durante años. Sin embargo, reconoce Enrique López, ese patrimonio inmobiliario comenzó a provocar pérdidas. Los inquilinos no cuidaban las casas y los alquileres no daban para cubrir los daños. Consecuencia: se cerraron. Sin embargo, la gente seguía pidiendo vivienda.

"Alguna se vendió, pero a los que insistían en alquilar les ofrecimos un acuerdo. En vez de pagarnos el alquiler, les planteamos que realizaran las obras de mejora que la vivienda necesitaba y esa inversión se les descontaba. Teníamos claro que el que no la arreglara tampoco la iba a estropear más. Hubo gente que estuvo cinco o seis años sin pagar, pero dejó la casa impecable. Descubrimos que era una manera de mantener la casa porque una vivienda vacía se cae", reflexiona, convencido de que "las casas son para vivirlas". Esta experiencia, subraya, es un aval para el proyecto que tiene ahora entre manos.

"El propietario no se fía"

Con este modelo de éxito en la cabeza y el firme convencimiento de que en los Oscos se pueden llevar a cabo infinidad de proyectos empresariales, Enrique López, responsable de la firma que fabrica el popular Queso Tres Oscos, pensó en hacer algo más, consciente del grave problema de la falta de vivienda en la comarca. Un problema que sufre cada vez que quiere traer a su fábrica de Grandas de Salime a un trabajador cualificado. "Nadie le alquila. Si el propietario no se fía, no alquila; y si no encuentra alquiler, nadie se puede venir a trabajar a la zona. Es la pescadilla que se muerde la cola", precisa.

Enrique López y Ena Mateos junto a una casa deshabitada en Bustapena.

Enrique López y Ena Mateos junto a una casa deshabitada en Bustapena. / T. Cascudo

La Fundación Caja Rural lanzó en 2024 una iniciativa para financiar proyectos con impacto en la lucha contra la despoblación que encajó como anillo al dedo a su plan. "Raíces con futuro" fue uno de los proyectos seleccionados. Para llevarlo a cabo, Enrique contó como aliada a la emprendedora rural Ena Mateos, con raíces en Santa Eulalia de Oscos y responsable de los apartamentos rurales "Ahío", en San Martín.

Ella se ocupó de hacer el mapeo de las viviendas vacías, a costa de invertir muchas horas y tirar de contactos y de la magia del boca a boca a lo largo y ancho de los Oscos. Ahora toca poner en marcha las conversaciones con los dueños de esas treinta viviendas catalogadas inicialmente como aptas para el alquiler por su aparente buen estado. "Hay que visitarlas, ver cómo están y hablar con sus dueños para ver sus intenciones de alquilar o vender y, a continuación, ponerlos en contacto con la gente que tiene interés en venir al territorio", expone. "Ilusión no nos falta", resume Enrique.

Concienciación

Además de Ena y Enrique, "Raíces con futuro" cuenta con el apoyo del consultor Rubén Carrandi y el proyecto "Volver al pueblo", de Fundación Edes. También acaba de subirse al barco Begoña Oliveira, una pontevedresa que regenta una tienda y una inmobialiaria en Santa Eulalia de Oscos. Ella será clave en la labor de convencer a los propietarios de la importancia de poner en el mercado sus viviendas. "Hay que concienciarlos. Necesitamos gente en los Oscos porque es la manera de mantener los servicios", precisa.

Mateos dice que el trabajo altruista que tiene entre manos no es difícil, pero sí lento. "Aquí el tiempo se mide distinto", apunta Enrique. Saben que hay interés por vivir en los Oscos y tienen claro que, en cuanto se solucione el escollo de la vivienda, las cosas mejorarán.

A ambos les une una idea común y es el profundo amor por el territorio de los Oscos. Ya se sabe que el amor mueve montañas y ellos están dispuestos a demostrar que el futuro de los Oscos depende de ofrecer a la gente un lugar donde vivir.

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