Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El agridulce adiós de la ginecóloga Celestina Mastache: tras treinta y seis años en Jarrio, le deniegan la prórroga de un año que había solicitado

"Esta zona me acogió y me siento muy querida. Seguir aquí fue una de mis grandes decisiones personales y profesionales y, por eso, me da pena haberme marchado así", señala la doctora

Celestina Mastache junto a la muralla de Navia.

Celestina Mastache junto a la muralla de Navia. / T. Cascudo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Navia

La ginecóloga y obstetra Celestina Mastache acaba de decir adiós al hospital comarcal de Jarrio tras treinta y seis años de oficio. Avilesina de 66 años, la doctora Mastache se marcha del centro coañés con un sabor agridulce, pues los responsables sanitarios le han denegado la prórroga solicitada a principios de año acogiéndose a la posibilidad legal que tienen los médicos de trabajar hasta los 70 años.

"Para la directiva de Jarrio y el Sespa (Servicio de Salud del Principado de Asturias), mis 36 años como ginecóloga y obstetra y mi implicación total con esta área no han sido méritos suficientes para mantener mi puesto", señala la doctora sobre su "jubilación forzosa" en el centro que ayudó a levantar. No en vano, Celes, como todo el mundo la conoce cariñosamente, llegó a Jarrio el 1 de mayo de 1990, solo un año después de la apertura del centro cabecera del Noroccidente.

Formación en Uruguay

Una ponencia del doctor uruguayo Roberto Caldeyro Barcia, considerado el padre de la perinatología fetal, la impulsó a marcharse a Montevideo tras finalizar sus estudios en la Universidad de Santiago de Compostela. Hizo la especialidad de ginecología y obstetricia en el Hospital de Clínicas de Montevideo y el máster en perinatología en el Centro Latinoamericano de Perinatología (CLAP) de la OPS/OMS y pasó cuatro años trabajando en Uruguay. Sin embargo, quería regresar a casa. Aunque Avilés hubiese sido su opción más fácil, cerca de su familia, apostó por Jarrio, un hospital que estaba dando sus primeros pasos.

"Me pareció muy interesante empezar en un hospital que estaba formándose. Fue una época muy ilusionante porque estaba todo por hacer", relata sobre los inicios. Da cuenta de la mejora de las instalaciones y los aparatos, sin embargo, asegura que los profesionales de entonces suplían con ilusión y ganas cualquier carencia.

Su apuesta fue firme y, pese a que tuvo ofertas para marcharse, mantuvo su lealtad a Jarrio durante toda su trayectoria. Se afincó en Navia y echó raíces en una comarca en la que se implicó al máximo, no solo desde el punto de vista profesional, sino también social. No en vano, fue concejala durante ocho años en el Gobierno socialista de Ignacio García Palacios y también presidió entidades como la sociedad de festejos Sofinavia o el Casino de Navia y fue fundadora del coro El Liceo. En la actualidad sigue siendo la delegada local de la Asociación Española contra el cáncer (AECC). "Esta zona me acogió y me siento muy querida. Seguir aquí fue una de mis grandes decisiones personales y profesionales y, por eso, me da pena haberme marchado así de Jarrio", añade.

Coordinadora docente

Nunca optó a la dirección del servicio de Ginecología, pues es consciente de que su carácter franco y directo le hubiera llevado a chocar con los responsables sanitarios. "Nunca me interesó la dirección", añade. Pero sí aceptó retos como el de ser coordinadora docente y tutora de residentes durante una década. "Fue una parte muy ilusionante de mi trayectoria. Me sentí siempre muy implicada en el área y, por eso, me quedé", relata.

Además, formó parte del despegue de un servicio dirigido en sus primeros años por Rafael Maroto que se convirtió en referencia a nivel nacional por su fomento de la lactancia materna y del parto respetuoso. De hecho, en el año 2000 fue el primero de Asturias en lograr el título de Hospital amigo de los niños (sello ahora llamado "Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia"), que concede la Organización Mundial de la Salud. Subraya otros logros como el de la unidad de rehabilitación del suelo pélvico. "Llevo tanto aquí que he estado implicada en todas las mejoras de una forma u otra", añade.

"Con ganas de seguir"

A sus 66 años, Mastache se siente llena de vida y energía y, por eso, solicitó la citada prórroga. "Me encanta mi trabajo y me siento con ganas de seguir", relata. Explica que, en conversaciones con la dirección de Jarrio, se le planteó la posibilidad de desarrollar un proyecto sobre mujer y salud en los centros de salud. La iniciativa le gustó porque está convencida de que Jarrio debe reforzar la comunicación con la red de Atención Primaria. También echa en falta una mayor implicación de los profesionales con el territorio.

Sin embargo, la propuesta "se quedó en humo" y el 25 de mayo le llegó la denegación de la prórroga. Desde el 7 de junio está oficialmente jubilada. No obstante, presentó un recurso de alzada y está pendiente de la respuesta. A su juicio, el servicio de Ginecología "queda cojo y con una persona menos" y por eso no entiende que no se aceptara su petición. "Supuestamente, hay una gran cantidad de médicos que están esperando para venir a trabajar a Jarrio. Si esto fuese real, sería la primera en sentirme feliz de que el recambio generacional mantuviera la calidad asistencial en nuestro querido y luchado hospital", expone.

Con todo, Mastache se lleva la alegría de ver crecer a los niños a los que ayudó a nacer y de ver a sus pacientes "sanas y felices", las mismas que estos días no dejan de enviarle mensajes de cariño al conocer su marcha de Jarrio. En casi cuarenta años tuvo experiencias de todo tipo, también difíciles, aunque las menos. Defiende el trabajo realizado y, sobre todo, la empatía en el trato y, por eso, reivindica la importancia "de no perder la perspectiva de la clínica médica".

"Para mí, mirar a los ojos a los pacientes, la humanización clínica debe ser la base y, por desgracia, se está perdiendo", concluye la doctora.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents