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Gabi y Tomás, los veinteañeros que compraron una casa en un pueblo de Asturias: "La estamos reformando desde cero, sin experiencia y sin casi dinero, ahorrando mes a mes para pagar los materiales"

La pareja, de tan solo 24 años, adquirió en 2025 una vivienda abandonada desde hace cuatro décadas para rehabilitarla con sus propias manos a la vez que trabajan fuera de la región: "Sacrificamos las comodidades, la rutina y las vacaciones por cumplir un sueño"

Los jóvenes con su casa comprada en Asturias

Los jóvenes con su casa comprada en Asturias / @manototheobra

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Gabi y Tomás tienen tan solo 24 años y ya son propietarios de una casa en una aldea asturiana. Son una excepción entre los jóvenes de hoy con los problemas que hay en España para comprar una vivienda. Aunque muchos les dijeron que era una idea "demasiado loca", la pareja se lanzó a comprar una casa ubicada en Doiras, en el concejo de Boal, que llevaba 40 años abandonada. Y no solo eso: están reformándola con sus propias manos.

La aventura comenzó el pasado mes de otoño y la obra va poco a poco avanzando. "Nos lanzamos a construir nuestra propia casa sin experiencia y sin casi dinero, ahorrando mes a mes para pagar los materiales. Sacrificamos las comodidades, la rutina y las vacaciones, los planes con amigos y la seguridad", aseguran. Todo para cumplir un sueño. El sueño de convertir una vivienda abandonada en un refugio para vivir en plena naturaleza, junto a un espectacular embalse.

Gabi y Tomás se encontraron de todo y nada bueno en sus inicios: ventanas rotas, paredes caídas, vigas podridas... Y hasta murciélagos y ratas en su interior. Sin tener mucha experiencia en bricolaje y obras y "aún menos presupuesto", los jóvenes iniciaron la reforma, o como ellos mismos lo llaman, "el mayor reto" de sus vidas.

Hubo momentos de tirar la toalla

Gabi y Tomás acumulan más de 276.000 seguidores en Instagram (@manostotheobra). Su cuenta funciona como una especie de diario, en el que dan cuenta de cada paso que dan. Llevan más de medio año de reforma y mentirían si no admiten que alguna vez pensaron en tirar la toalla. "Muchas veces nos hemos arrepentido de comprar esta casa en Asturias... En estos meses nos han pasado muchas cosas malas: hay una plaga de ratones, se nos ha inundado la entrada de la casa, las vigas ocultas estaban todas podridas y, para colmo, se nos rompió el coche", describen.

Pero también han conseguido "mucho más" de lo que imaginaban. "Hemos desbrozado, tirado paredes y la cocina, hemos cambiado el suelo, sus viejas vigas carcomidas por unas nuevas y un suelo firme, e incluso hemos puesto una nueva puerta. Ya tenemos agua, hemos recuperado la electricidad y nos han hormigonado el camino. Todo ello teniéndolo que compaginar con vivir a cientos de kilómetros y tener que trabajar todos los días", resumen. "A pesar de todo el esfuerzo, muchas veces sentimos que no hemos avanzado nada, pero es leeros a vosotros, vuestros comentarios, y llenarnos de energía y motivación para seguir manos a la obra", rematan.

El último gran paso que han conseguido es llevar el saneamiento a la antigua cuadra de la casa. El siguiente paso será dejar el suelo listo para poder seguir avanzando en la reforma.

Mirar al mundo rural

Gabi y Tomás reflexionan así sobre el problema de la vivienda en los jóvenes: "En los últimos años está empezando a pasar algo interesante, cada vez más gente vuelve a mirar al mundo rural. El precio de la vivienda en las ciudades se ha disparado, el teletrabajo permite vivir lejos de las grandes ciudades y cada vez más personas buscan tranquilidad, naturaleza y una vida más pausada. Lo que durante años parecía abandono, hoy para muchos se está convirtiendo en una oportunidad para empezar de nuevo". Y ahí están en ellos. En Asturias. En un pueblo del occidente.

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