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Enfrentamiento político por el "viaducto fantasma" de Artedo, cerrado desde 2013 y sin uso ni mantenimiento: El PP exige al Gobierno una decisión definitiva, o repararlo o desmontarlo

El diputado Pedro de Rueda reclama al Ministerio de Transportes que aclare el futuro de la estructura, mientras anuncia iniciativas en la Junta General para forzar un pronunciamiento "con calendario y presupuesto"

Felipe Fernández, Pedro de Rueda y Salomé Sánchez, bajo el viaducto de Artedo.

Felipe Fernández, Pedro de Rueda y Salomé Sánchez, bajo el viaducto de Artedo. / Cedida

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Ramón Díaz

Ramón Díaz

Cudillero

El diputado regional del Partido Popular Pedro de Rueda, portavoz de Infraestructuras y Movilidad, ha exigido este jueves al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que adopte una decisión definitiva sobre el antiguo viaducto de la Concha de Artedo, en Cudillero, una estructura de más de un kilómetro de longitud que permanece cerrada al tráfico desde marzo de 2013 sin que ninguna administración haya definido su futuro. En una comparecencia junto a la diputada por el Occidente, Salomé Sánchez, y al presidente del PP de Cudillero, Felipe Fernández, el parlamentario popular ha denunciado el "abandono" de una infraestructura, al que ha citado como el "viaducto fantasma" y que considera "la fotografía perfecta de cómo se gestionan las obras públicas en Asturias".

El viaducto, construido a comienzos de los años noventa para el trazado de la carretera nacional N-632, salva el valle del río Uncín sobre la playa de la Concha de Artedo. Con aproximadamente 1.185 metros de longitud y unos 70 metros de altura, su construcción supuso una inversión millonaria que el diputado popular ha recordado que costeó "el conjunto de los españoles". Sin embargo, su vida útil quedó truncada cuando, con la entrada en servicio del tramo Muros del Nalón–Las Dueñas de la Autovía del Cantábrico (A-8), la estructura quedó obsoleta y fue clausurada.

Dos problemas: de seguridad y paisajístico

Desde entonces, ha transcurrido más de una década sin que el Ministerio de Transportes haya explicitado si la infraestructura será desmontada, rehabilitada o reutilizada para algún fin alternativo. El diputado popular ha señalado que esta indefinición genera dos problemas superpuestos: uno de seguridad, por la degradación progresiva de un elemento de hormigón pretensado de esas dimensiones sin un programa de conservación conocido, y otro de carácter paisajístico y ambiental, al tratarse de un arenal de alto valor natural en el occidente asturiano. "Los puentes no desaparecen por prescripción", ha afirmado De Rueda, para subrayar la necesidad de que las administraciones dejen de "mirar hacia otro lado".

El diputado popular ha extendido sus críticas al Gobierno del Principado de Asturias, al que ha reprochado una "complicidad silenciosa" durante los trece años de parálisis. A su juicio, el Ejecutivo autonómico, que preside el socialista Adrián Barbón, no ha realizado una exigencia formal al Ministerio para resolver el futuro de la infraestructura, pese a que la titularidad de la misma corresponde al Estado. De Rueda ha contrastado esta actitud con la que, en su opinión, el presidente adopta cuando el Gobierno central es del Partido Popular, y ha añadido que, pese a que el Ministerio anunció en septiembre de 2018 que estaba buscando una solución, no se ha producido avance alguno.

Batería de iniciativas parlamentarias

En los próximos días, el Grupo Parlamentario Popular registrará una batería de iniciativas en la Junta General del Principado. Entre ellas, una solicitud de información al Consejo de Gobierno sobre las gestiones realizadas ante el Ministerio en relación con el viaducto, y una proposición no de ley para instar al Ejecutivo autonómico a reclamar formalmente a Transportes un pronunciamiento que incluya un estudio técnico actualizado del estado de la estructura, una valoración económica de las alternativas y un calendario de actuación. "El 'viaducto fantasma' de Artedo es hoy un monumento involuntario a la desidia administrativa", ha sentenciado De Rueda, quien ha concluido que el objetivo de su formación es lograr que "deje de ser invisible".

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