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Los vecinos de Miñagón, en Boal, piden ayuda para luchar contra una plaga de diminutas hormigas: "Es una desesperación total"

Boal trasladará el asunto al Principado por no tener "capacidad para determinar si existe una plaga, ni tampoco para luchar contra ella"

VÍDEO: El pueblo de Miñagón, en Boal, pide ayuda ante una plaga de hormigas "que va a más"

LNE

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Miñagón (Boal)

Los vecinos de Miñagón, en Boal, piden ayuda para controlar una plaga de diminutas hormigas que padecen desde hace alrededor de cuatro años. "Hasta el momento nadie ha venido al pueblo a examinar la situación y no se ha hecho nada y es desesperante porque cada año va a más", comenta una vecina. Y añade: "Es terrible, una desesperación total".

Hace unos días presentaron un nuevo escrito en el Ayuntamiento de Boal solicitando soluciones a este problema. El alcalde de Boal, José Antonio Barrientos, señala que pedirán una valoración al Principado porque desde el Ayuntamiento "ni tenemos capacidad para determinar si existe o no una plaga, ni tampoco para luchar contra ella si es el caso".

"Si te paras, se te suben encima"

La portavoz vecinal de esta localidad de alrededor de medio centenar de vecinos explica que el problema es que no existe un hormiguero localizado en el que poder atajar la plaga. "El pueblo en sí es un hormiguero. Son hormigas muy pequeñas y hay momentos en que se llega a ver el suelo totalmente cubierto. Si sales a caminar y te paras por el camino, te llenas de hormigas. Hay vecinos que para ir al huerto se ponen cinta en la parte de arriba de las botas para que no les entren por dentro", señala, dando cuenta de la incomodidad que supone esta situación para los habitantes de este núcleo a unos diez minutos en coche de la capital boalense.

Vista general del pueblo de Miñagón.

Vista general del pueblo de Miñagón. / Cedida por los vecinos

Otro problema es que nadie sabe cómo combatir estos insectos, así que cada vecino utiliza sus propios medios, con los problemas que esto puede acarrear. "Si tuvieras un hormiguero localizado echabas ahí el producto, pero no sabes a dónde echar, la gente sulfata con lo que pilla y eso es un riesgo para el resto de especies animales", señala esta vecina, que indica que también hay que tener mucho cuidado para que las hormigas no entren dentro de las viviendas.

"En mi caso es una vivienda nueva, pero en las casas antiguas es muy difícil controlarlas porque suben por las paredes de piedra y llegan hasta las plantas de arriba", añade, al tiempo que da cuenta de infinidad de inconvenientes sufridos por sus vecinos. "El otro día me dijo una vecina que había tenido que tirar el pienso del perro porque estaba cubierto por completo", añade sobre un problema que tiene muy preocupado a este pueblo boalés.

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