Castropol, el "refugio" de la portavoz del PP en las Cortes de Castilla y León: "Aquí encontramos el buen clima, la paz y el descanso. Nos relaja mirar la ría, contemplar el paisaje y sentir ese frescor"
Castropol representa para Leticia García un lugar de paz y descanso, alejado del bullicio de la ciudad y el calor de su Zamora de residencia

Leticia García, en el paseo de Castropol, con la ría al fondo. / LNE

Para la portavoz del PP en las Cortes de Castilla y León, Leticia García, Castropol no es solamente un destino de verano. Es un "refugio", un punto de encuentro y parte de una historia familiar que comenzó mucho antes de que ella conociera este rincón de Asturias.
"Llevo viniendo desde hace quince años, desde que conocí a mi marido, Efrén Fernández", cuenta. Sin embargo, la relación de la familia de Efrén con la villa se remonta mucho más atrás. Él tiene 47 años y veranea aquí "desde que tenía apenas tres". Todo comenzó con un tío de la familia que había trabajado en la zona durante su infancia. Se enamoró de Castropol y, con el tiempo, quiso compartir aquel descubrimiento con su mujer, hermana de la madre de Efrén.
Después llegaron los demás. "Primero, los padres con sus tres hijos; luego, otra hermana con los suyos". Poco a poco fueron sumándose matrimonios, hermanos, primos y nuevas generaciones. Cada verano alquilaban distintas casas a vecinos de Castropol, pero siempre encontraban la manera de reunirse alrededor de la misma mesa.
Comidas en familia
Durante años, el comedor de La Santina fue testigo de aquellas comidas familiares. Allí coincidían los mayores, los matrimonios de edades parecidas y una creciente tropa de niños y jóvenes. Procedentes principalmente de Zamora y Madrid, llegaron a pasar en Castropol hasta un mes entero. Su presencia se hizo tan habitual que muchos vecinos comenzaron a conocerlos sencillamente como "los zamoranos".
"Algún amigo acabó incorporándose también a esta gran familia estival", confiesa la política. El vínculo llegó a ser tan fuerte que una de aquellas familias zamoranas decidió construirse una casa en Castropol. Porque eso es lo que sucede con este lugar: quien llega atraído por su belleza termina regresando por el afecto.
Leticia García, cuya actividad política condiciona en ocasiones sus vacaciones, como ocurre este verano, procura reservar siempre unos días para volver. Antes venían sobre todo en julio; ahora suelen hacerlo una semana en agosto, o coincidiendo con la Feria de la Ostra, además de escaparse algún fin de semana. Aunque la familia dispone de un piso en Gijón y también visita con frecuencia esa ciudad, Castropol continúa ocupando un lugar diferente en sus vidas.
"Aquí encontramos el buen clima, la paz y el descanso. Nos relaja mirar la ría, contemplar el paisaje y sentir ese frescor", explica. Para una familia que llega desde el calor de Zamora, donde el ritmo cotidiano es muy distinto, Castropol representa una bajada de temperatura, pero también de pulsaciones. "Es el placer de pasear sin prisas y de alejarse durante unos días del bullicio de la ciudad", reconoce la política.
En cada visita aparece "algo nuevo"
Ni siquiera después de tantos años sienten que lo conocen todo. "En cada visita aparece una ruta, un paisaje o un rincón nuevo", confiesa. Un día se acercan a la playa de Penarronda; otro, emprenden camino hacia A Mariña lucense. "Podemos estar una semana y seguir descubriendo sitios. Castropol lo tiene todo", resume Leticia García.
También es un lugar para transmitir recuerdos. En esta ocasión viajaron con la hija pequeña, de nueva años, para enseñarle más y más de este rincón asturiano pegado a Galicia, mientras los mayores, de 22 y 18 años, se quedaron en Zamora tras de haber compartido con la familia otra semana anterior. Como hicieron sus padres antes que ellos, "los niños crecen aquí acompañados de hermanos y primos, con la libertad de andar juntos y convertir cada verano en una aventura", reconoce García.
Castropol se ha convertido así en el "punto de unión de varias generaciones". Aquí se encuentran la madre, los hermanos, sus parejas, los primos y los hijos de todos ellos. Aunque durante el resto del año la vida los lleve por caminos diferentes, saben que "siempre habrá una ría, una mesa compartida y un paisaje" esperando para reunirlos.
El lazo familiar con este lugar está hecho también de emociones profundas que prefieren mantener en el anonimato.
Por eso, cuando Leticia García habla de Castropol, no describe únicamente un hermoso lugar de vacaciones. Habla de pertenencia, de memoria y de una tradición que continúa creciendo con cada nueva generación. Se ha convertido en ese lugar "al que siempre se vuelve con cariño". Un pequeño refugio con todas las garantías que, por cierto, tiene también algo "muy especial" para la familia, El Mesón El Risón: "Se come mirando a la ría y nos atienden de maravilla".
Suscríbete para seguir leyendo
- Multado un conductor de más de 1.000 euros por echar gasolina 95, cuyo precio está muy alto, pero no llevar el papel en la guantera: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Los asturianos del Imserso podrán irse a Benidorm en la nueva temporada, aunque con estancias más cortas: consulta las fechas y los precios
- Trasladan de la cárcel de Asturias a la de Córdoba por seguridad a un miembro de 'La Santa', la banda de narcos tras el ajuste de cuentas de Llanera
- El colectivo 'Fiestes Populares' denuncia una agresión 'fascista' en su caseta de la Catedral de Oviedo: uno de los heridos es el exconcejal de Somos Rubén Rosón
- Bertín Osborne visita a los policías y bomberos de Oviedo antes de su concierto en La Ería: 'Quedó contento y sorprendido con las instalaciones
- El tremendo susto de dos operarios de telefonía en Teverga: un oso les impedía bajar del repetidor donde trabajaban
- Marino González, promotor del festival: 'El Boombastic se queda para siempre en Llanera y el del año que viene será el mayor de su historia
- Fallece en Oviedo a los 56 años Enrique Blanco, arquitecto que diseñó la reforma de Trascorrales