Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Fallece Enrique López, fundador de Confecciones Gijón y creador de las populares camisas Ike y de Industrias Lácteas Monteverde

El empresario natural de Bustapena, en Villanueva de Oscos, falleció este sábado a los 103 años

Enrique López, en el centro, junto a sus hijos Enrique y María José, en un encuentro con ex trabajadores de Camisas Ike.

Enrique López, en el centro, junto a sus hijos Enrique y María José, en un encuentro con ex trabajadores de Camisas Ike. / Ángel González

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Bustapena (Villanueva de Oscos)

Asturias despide este domingo al empresario Enrique López, fundador de Confecciones Gijón y de Industrias Lácteas Monteverde. Falleció este sábado en su casa de Bustapena, la pequeña localidad de Villanueva de Oscos donde nació y a la que permaneció unido durante toda su vida.

"Teníamos todos muchas ilusiones puestas en poder celebrar el día 28 de agosto el 104 cumpleaños de mi padre. Lamentablemente no va a ser posible. Hace apenas unas horas, nos ha dejado. Por suerte para todos, de manera rápida, silenciosa, sin sufrimiento alguno más que por aquel que nos podía causar a nostros con su ausencia", anunció su hijo Enrique, responsable de Industrias Lácteas Monteverde, la firma que fabrica desde Grandas de Salime el popular queso Oscos.

Su hijo desveló que el fallecimiento se produjo en Bustapena, "su aldea natal por la que se desvivió hasta su último aliento". Allí, en el corazón de los Oscos Enrique López es una persona muy querida y respetada, hasta el punto que tiene una plaza en su memoria que preside el pueblo. El funeral será mañana, lunes, a las 17.00 horas, en Villanueva de Oscos.

"Ilusión, bondad, generosidad y compromiso"

Persona muy querida y respetada, las reacciones por la pérdida de Enrique López, que también fue senador con la Unión de Centro Democrático (UCD), no se han hecho esperar. José Antonio González Braña, alcalde de Villanueva de Oscos durante veintiocho años, considera que Enrique López fue "una de las personas más grandes de los Oscos y de toda la comarca". Destaca la "ilusión, bondad, generosidad y compromiso" del empresario.

"No hace muchos años vino a mediodía a mi casa para contarme una idea que tenía para el monasterio de Villanueva de Oscos. Él no pensaba más que en ayudar y se comprometió con el territorio de principio a fin", señala González Braña, que se considera fan del fallecido, al que califica de "gran amigo y emprendedor nato, que deja un gran legado". Pese a la pena de su marcha, señala González Braña que para Enrique López Bustapena estaba en su corazón, así que seguro "que le haría feliz saber que falleció aquí".

El actual alcalde de Villanueva, Abel Lastra, expresa el sentir de los vecinos ante una "gran pérdida" para toda la comarca de los Oscos. "Dejó una huella muy importante aquí y contribuyó al desarrollo económico de la zona. Además, siempre miró mucho por la gente de aquí", añade, al tiempo que recuerda al fallecido como una persona "muy cercana, que conocía perfectamente el territorio, sus necesidades y sus posibilidades y ayudaba mucho".

"No me salen las palabras . Solo el sentimiento de su ausencia y el recuerdo de la admiración por su humanidad, cariño, admiración como persona en todos los aspectos y por supuesto como amigo. Ha sido y seguirá en nuestra memoria para siempre. A su esposa, hijos, familia, y a todos los que le hemos admirado , a pesar del sentimiento por su ausencia, nos queda su recuerdo y por supuesto nos dará desde el cielo la paz que siempre nos ha sugerido", describe Fernando de la Hoz, presidente de Puente de Mando.

Emprendedor desde joven

Pese a marcharse muy joven de los Oscos, jamás perdió el vínculo con Villanueva y dio empleo a muchos de sus vecinos en Confecciones Gijón. Fue en su día la mayor fábrica textil de Asturias y en ella se confeccionaban las populares camisas Ike. La firma se fundó en 1952 y llegó a contar con setecientos empleados, la mayoría mujeres.

En Villanueva de Oscos también fundó una ganadería, Los Zarros, y, en los años setenta del pasado siglo, puso la semilla de Industrias Lácteas Monteverde, que sigue a pleno funcionamiento bajo la batuta de su hijo. Jamás se olvidó de su origen y se convirtió en el gran benefactor de su concejo. Llevó la electricidad a Bustapena y financió obras como la restauración de la iglesia. Esta localidad fue siempre su lugar en el mundo y a ella regresaba cada verano.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents