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Las hormigas de Miñagón no son una especie invasora y el Ayuntamiento de Boal ha puesto en marcha un plan para acabar con la plaga

El informe de Medio Rural expone que estos insectos "pueden formar supercolonias, con decenas de nidos interconectados, lo que dificulta su control mediante actuaciones puntuales"

VÍDEO: El calvario de Miñagón: esta localidad boalesa pide soluciones ante la "invasión" de hormigas que estan sufriendo

T. Cascudo

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Miñagón (Boal)

Las hormigas de Miñagón no son una especie exótica invasora, por lo que corresponde al Ayuntamiento de Boal poner en marcha un plan para acabar con la plaga que, desde hace cuatro años, padecen los vecinos de esta localidad boalesa. Es la principal conclusión del informe elaborado por la Consejería de Medio Rural y Política Agraria tras enviar a varios técnicos a la zona para evaluar la situación y recoger muestras. El documento ya está en manos del Consistorio, que este jueves depositó cebo por el pueblo para tratar de acabar con los nidos de estos insectos.

El documento técnico concluye "que los ejemplares pertenecen al complejo Tapinoma nigerrimum, formado por varias especies que, en principio, son autóctonas, por lo que se descarta que se trate de una especie exótica invasora". Asimismo, expone que este tipo de insecto es capaz "de formar supercolonias, con decenas de nidos interconectados, lo que dificulta su control mediante actuaciones puntuales".

En este sentido, se recomienda al Ayuntamiento "solicitar asistencia técnica especializada y diseñar una estrategia coordinada para todo el núcleo rural afectado, que incluya viviendas, huertos, patios, jardines y espacios públicos". Los técnicos del Principado recomiendan "priorizar el uso de cebos o trampas específicos para hormigas, preferentemente de acción lenta o retardada, ya que permiten que las obreras transporten el producto al interior de los nidos y favorecen su distribución por la colonia". Los expertos desaconsejan "basar el control exclusivamente en pulverizaciones o fumigaciones, dado que su efecto suele ser temporal y puede no afectar a la población que permanece en los nidos".

En este sentido, el alcalde de Boal, José Antonio Barrientos explica que el Ayuntamiento ha adquirido diez kilos de cebo y que este jueves se realizó una primera pasada por el pueblo. "El personal municipal depositó cebo por el pueblo y ahora hay que esperar a ver el efecto. Tiene un efecto retardado, así que vamos a ver si funciona", precisa Barrientos.

Medidas complementarias

El citado informe elaborado por los técnicos que visitaron Miñagón se plantean también "medidas complementarias" como "una adecuada gestión de los residuos orgánicos, el control de pulgones y cochinillas, la retirada de fruta madura del suelo y el sellado de grietas y puntos de entrada a las viviendas".

La Consejería deja claro en su documento que "al tratarse de una especie autóctona, el problema debe abordarse desde la gestión de plagas y la protección de la salubridad pública, dentro de las competencias municipales y de los particulares afectados".

Por el momento, los vecinos no han recibido ninguna información por parte del Consistorio, que sí ha iniciado el plan de tratar de acabar con los nidos. LA NUEVA ESPAÑA se hizo eco a finales de julio de la situación que vive el pueblo. Los vecinos denunciaron a este diario que la plaga va cada año a más sin que hasta entonces ninguna administración les prestase atención.

El problema afecta a los huertos, en los que es imposible trabajar por las molestas hormigas, y en el día a día del vecindario, pues están invadidos los caminos y los patios de las casas. "Es una desesperación total", claman en Miñagón.

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