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El sentido recuerdo de la Fundación Fernández Lema de Luarca a José Luis Roca: "Era un referente"

El catedrático de Literatura Hispanoamericana, fallecido a los 78 años, presidió desde 1995 el jurado del premio literario de la entidad y mantuvo una estrecha relación con Luarca y el Occidente asturiano

Por la izquierda, Anxel Álvarez Llano, Inmaculada Urzainqui, José Antonio Pérez Sánchez, José Luis Roca y Álvaro Ruiz de la Peña, en 2018, en el puente del Beso de Luarca, después de actuar como jurados para la fundación

Por la izquierda, Anxel Álvarez Llano, Inmaculada Urzainqui, José Antonio Pérez Sánchez, José Luis Roca y Álvaro Ruiz de la Peña, en 2018, en el puente del Beso de Luarca, después de actuar como jurados para la fundación / R. A. S.

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Ana M. Serrano

Ana M. Serrano

Luarca (Valdés)

Hay personas que terminan formando parte de la historia de una institución sin necesidad de figurar en su nombre. Para la Fundación Fernández Lema, José Luis Roca Martínez era una de ellas. Profesor, amante de los libros, conversador y durante más de tres décadas una de las voces de referencia de su premio literario, su fallecimiento ha dejado entre los patronos y colaboradores de la entidad una sensación que ellos mismos resumen en pocas palabras: "Se le va a echar mucho de menos".

Roca falleció en Oviedo el pasado 10 de agosto, a los 78 años. Era catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Oviedo, institución a la que estuvo ligada buena parte de su trayectoria académica.

Pero en Luarca su nombre remite inevitablemente a la Fundación Fernández Lema. José Luis Roca fue miembro del jurado del Premio de Relato Corto Fernández Lema desde su primera edición, celebrada en 1995, y ejerció como presidente del jurado del certamen en castellano en todas sus ediciones. Para la Fundación fue "todo un referente".

Su relación con esta parte de Asturias, además, iba mucho más allá del premio. Tenía una segunda residencia en El Esquilo, en Castropol, donde se encontraba una casa y una biblioteca especialmente queridas por el profesor. La Fundación recuerda que frecuentaba Luarca con asiduidad y que solía detenerse en la villa en sus desplazamientos hacia el Occidente, siempre que la enfermedad de su esposa, Nieves, se lo permitía.

Ahí aparece el Roca que ahora quiere recordar la Fundación Fernández Lema, no solo el catedrático o el estudioso de las letras hispanoamericanas, sino también "Chichi", como lo llamaban las personas más cercanas. Un hombre "carismático" y muy apreciado por quienes durante años compartieron con él las deliberaciones del premio, pero también las conversaciones que las rodeaban.

Sentido común y sabiduría

Especialmente presentes están estos días las cenas de la víspera del fallo. La Fundación recuerda unos encuentros en los que los postres podían convertirse casi en una segunda sesión del jurado.

Roca hablaba, reflexionaba y compartía conocimientos en largas tertulias que quienes estuvieron allí describen como cargadas "de sentido común y sabiduría".

A la mesa se sentaron a lo largo de los años nombres como Álvaro Ruiz de la Peña, Inmaculada Urzainqui, José Antonio Pérez Sánchez, Ánxel Álvarez, Esther García o el también recordado Juan Antonio Martínez Losada, "Estremera".

Aquellas conversaciones eran, en cierto modo, tal y como recuerda la Fundación, una prolongación natural de su vida universitaria. Su especialidad fue la literatura hispanoamericana y su actividad académica dejó discípulos e investigaciones centradas en autores fundamentales de las letras latinoamericanas. El registro de la Universidad de Oviedo recoge, entre otras, tres tesis doctorales dirigidas por Roca: trabajos dedicados a Gustavo Pereira, Juan José Saer y Daniel Moyano. También desarrolló investigaciones relacionadas con autores como Moyano o Augusto Roa Bastos.

Su forma de entender la literatura parece explicar también por qué encajó durante tantos años en un certamen como el Fernández Lema. No fue un presidente de jurado ocasional. Desde aquel primer premio de 1995, su presencia se convirtió en una constante y terminó acompañando durante más de treinta años la trayectoria del concurso.

Por eso, su ausencia "se notará cuando vuelva a reunirse el jurado". El recuerdo que deja en Luarca es el de un profesor que hizo del conocimiento su oficio, pero también el de un hombre que encontró en el Occidente asturiano uno de sus lugares y en la Fundación "una cita a la que permaneció fiel durante tres décadas".

Después de más de treinta años, en el jurado de la Fundación faltará José Luis Roca.

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