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Luarca canta y pone a bailar a San Timoteo por su "cumpleaños": "Para un luarqués esta fiesta es pura energía"

La salida en procesión del santo en una explosión de música, tradición y emoción que une generaciones

Luarca se llena para celebrar San Timoteo: cientos de romeros abarrotan el campo timoteíno para cantar el "Cumpleaños feliz" al santo

Demelsa Álvarez

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Luarca (Valdés)

Una multitud arremolinada frente a la capilla de San Timoteo, en Luarca, esperaba este sábado a mediodía con ilusión y emoción la salida del santo a la puerta. La procesión de San Timoteo, lejos de ser un momento de recogimiento, se transforma en toda una fiesta de cumpleaños que comienza con un grito: "¡Timoteo, eo, eo!", que todos los presentes secundan con pasión. Ahí comienza la música de la charanga "Los Repescaos", que se arranca con el "Cumpleaños feliz" al santo, cantado a todo pulmón por todos los asistentes.

Se trata del momento más esperado de las fiestas, que se alargó casi media hora, en la que el público, ataviado con los característicos chambrones y provisto de sus bastones alzados al cielo, no dejó de cantar. Tras el "Cumpleaños feliz" no faltó el himno timoteíno, el himno de Asturias ni la popular habanera "Ven a Luarca". Un recital que el santo vivió a hombros de miembros de la Cofradía de San Timoteo, que lo hicieron bailar frenéticamente. Tras una breve procesión por el campo, el santo volvió a detenerse mirando a la multitud antes de entrar en su capilla para volver a bailar al son de los cánticos.

Un momento de éxtasis que hizo saltar las lágrimas a quienes lo llevan viviendo desde pequeños y que no dejó indiferente a quienes se acercaron a conocer esta tradicional celebración por primera vez.

"Para un luarqués esta fiesta es algo suyo, es pura energía", asegura el vecino Rafael Fernández, que apunta que para entender la intensidad con la que los luarqueses veneran a su santo "hay que vivirlo desde pequeño".

Desde que son bebés asisten al campo de San Timoteo Andrea y Eva Segurola y no quieren perderse ni un año. La familia coge sitio cerca de la capilla desde temprano para poder vivir la salida del santo y sumarse a los cánticos. "Los que van sumándose a la familia, después del primer año en la fiesta ya no se la quieren perder, es mejor que cualquier otra celebración del año", aseveran y muestran con orgullo sus bastones y chambrones, en los que se refleja el paso del tiempo y la fidelidad al festejo.

También madrugaron Juan Manuel Fuertes y María Esther Álvarez, casados desde hace 56 años y que se confiesan timoteínos desde niños, para poder coger sitio en la minúscula entrada de la capilla. Un lugar privilegiado para poder vivir desde primera línea el acto central. "Es una fiesta que tiene chispa, alegría y una magia especial, nosotros tenemos nuestros achaques, pero no nos perdemos ni un año", señalan y confiesan que tan solo fallaron uno, cuando a Juan Manuel le tocó hacer la mili.

Reencontrarse con familia, amigos y vecinos y compartir la jornada es lo más valorado de esta romería, que se alarga hasta las nueve de la noche. A partir de ahí, comienza una procesión cívica. Animados por la música de las charangas, los romeros emprenden el regreso al centro de Luarca para vivir la última verbena en la plaza de Alfonso X El Sabio, a cargo de las orquestas "The Goat Festival" y "Tattoo".

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