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Técnica del Centro de Voluntariado de Edes

Diversidad espectacular

La demostración tapiega de que querer es poder

Cuando la realidad supera las expectativas previstas, en ocasiones, la sorpresa es la primera emoción que aflora. El mundo rural asturiano sorprende, el del Occidente en esta ocasión: un auditorio acogedor y lleno de ilusión y dos horas de puesta en escena que pasaron en un minuto. Así nos sentimos el pasado 25 de noviembre en el Festival que conmemora el día de las personas con discapacidad en el Occidente, más conocido por Inclusiones, y que se celebró en Tapia. El espectáculo fue un claro ejemplo de cómo querer es poder. Se pueden hacer grandes cosas desde la educación y la atención a la diversidad, y desde el profundo respeto a la realidad de cada cual. Una metáfora perfecta sobre la oscuridad y la luz que acompañan a muchas de estas personas en su proceso de desarrollo propio, social y familiar. Fueron dos horas en las que se plasmó el trabajo que hay detrás de un equipo de profesionales entregados a su causa, sus nenos y nenas. Unos chicos y chicas entregados al arte y al escenario, motivados y que integraron perfectamente sus capacidades y sus potencialidades. Y lo mejor, disfrutaron por encima de todo. Cristalizó el esfuerzo de las familias y su trabajo del día a día con unos hijos e hijas que ponen a prueba su capacidad para enfrentarse a ellos mismos y a la sociedad, ese entorno más inmediato, asfixiante a veces, esperanzador en ocasiones.

Nos ha quedado un recuerdo emocionante, pero ante todo una realidad diversa que nos mostró una vez más que con el arte y la cultura marcamos la Diferencia.

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