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Félix Martín

Cuando las paredes y las pancartas hablan

De las reivindicaciones eonaviegas en pro del Hospital de Jarrio

En Tapia de Casariego la pintada más antigua la recordamos en la punta del Muelle de Fora, bien visible muchos años desde todo el anfiteatro porteño. Se trataba de una reclamación que defendía el orgullo patrio, con el triunfo de la artista gijonesa Massiel en Eurovisión (1968). Por aquellos años las rivalidades futboleras europeas más sonadas, estaban protagonizadas por el Real Madrid y el Manchester United. La pintada en color rojo, es decir, como los antiguos vítores universitarios, decía así: “Bobby Charlton, La, la, la”. Era el modo de engrandecer la canción triunfadora en Eurovisión, frente a la calidad futbolística de uno de los mejores jugadores del mundo aquellos años, el inglés Bobby Charlton. La pintada de marras se mantuvo intacta al menos hasta primeros del siglo XXI, en que las inclemencias meteorológicas la hicieron desaparecer.

La Transición democrática española fue tal vez el periodo que conoció mayor número de mensajes políticos y sociales en las paredes. También, el consiguiente embadurnamiento del paisaje urbano y los elevados gastos para su limpieza y mantenimiento. En Tapia de Casariego se recuerdan las siglas “CNA” que, correspondientes al Conceyu Nacionalista Astur, se mantuvieron durante muchos años en el portón inferior del antiguo edificio de Sindicatos. Un anacronismo completo, teniendo en cuenta que nunca Tapia tuvo en su horizonte un anhelo político de tal desmesura.

“Surferos locals only” (sólo surfistas locales), fue una pintada que en 1997 apareció en el muro de Maleguas, al pie de la Playa del Murallón, con autoría de algún desaprensivo y supuesto deportista que reclamaba que las olas tapiegas deberían ser sólo para los de Tapia. Afortunadamente, duró muy pocas horas antes de que la cordura surfista se impusiese con el borrado de una parte del mensaje, “locals only”. También la defensa de la fala tuvo su reclamación callejera en el muro perimetral de la casa de “Ventanova”, Bº de San Martín: “¡Fala xa!” (1999), fue el eslogan que también se acuñó en pegatinas a cargo del colectivo “Xeira”, defensor del habla eonaviega.

La necesidad de una cancha deportiva cubierta, tantísimos años demandada en Tapia, también fue reivindicada en el citado Camín de Maleguas (2005). “Polideportivo xa”, fue la frase pintada en pro del equipamiento deportivo inaugurado seis años después.

Ahora, menos mal, las pancartas son el modo civilizado de proclamar las reivindicaciones sanitarias y que, en el momento actual, anuncian sus mensajes de un modo mancomunado. Los 17 concejos desde el Navia al Eo, reivindican en la actualidad mejoras en el servicio del Hospital de Jarrio, ante los continuos recortes en la prestación de dichos servicios públicos: “Jarrio somos todos”, es el mensaje. Ojalá llegue pronto a quienes tienen en sus manos (a veces parece que en sus pies), la opción de revertir estos desmanes sociales.

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