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La Nueva España

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Félix Martín

Un oculto museo de cámaras en Tapia

Un singular espacio cultural desaprovechado

Habíamos quedado en reinventarnos, en que todo iba a salir bien, en que de ésta saldríamos reforzados y bla, bla, bla. Todo esto, y mucho más, es lo que habíamos convenido. Habíamos acordado también que el turismo continuaría siendo nuestro principal ingreso, ahora, además, de un modo reforzado. Pero no tanto, parece ser.

Tapia de Casariego cuenta con un Museo de Cámaras Fotográficas (más de 120 aparatos), único en España. El mismo que, parece ser, desconoce la mayoría de tapiegos. El mismo que, donado de modo altruista por el “Súcaro” tapiego Everardo Fernández Cadenas en 1995, fue ubicado de forma torticera en el Instituto Marqués de Casariego. Y escribo de forma torticera porque dicha donación obedeció a que en aquel año dicho centro escolar estaba dirigido por el militante socialista (como el propio donante) Rafael Lavandera, mientras que el Consistorio lo era por un alcalde del Partido Popular, Gervasio Acevedo.

A partir de aquí vienen los desatinos. Estoy refiriéndome a un museo que debería ser un aliciente turístico importantísimo (sin perjuicio de que también fuera objeto de visitas escolares didácticas) y que debería contar con un calendario y horario acordes a la dinámica turística, propiamente. Es decir, todo lo contrario de lo que viene ocurriendo desde 1995. El Museo de Cámaras Fotográficas “Everardo Fernández Cadenas” permanece almacenado en un cuartín del Instituto, sin otra opción de visita que la del calendario y horario escolar. O sea, que sólo abre por las mañanas de lunes a viernes. Cierra fines de semana, festivos, toda la Semana Santa, Navidad, y el mes de agosto completo. O lo que es lo mismo, se convierte en una visita imposible para lo turistas.

He propuesto varias veces, públicamente, la creación de una Asociación de Amigos del Museo, que, sin contrariar la voluntad del altruista donante, en lo que a su ubicación se refiere, pudiese abrir en días y horarios acordes al turismo. La Asociación As Quintas del vecino concejo de El Franco es un ejemplo sobresaliente de amor a su pueblo, y, de nuevo, como en mi anterior propuesta para el museo surfista (otro equipamiento cultural pendiente), la referencia a tener en cuenta. ¿Hacen falta más pistas? Creo que no, lo que se precisa es que Tapia de Casariego coja de vez en cuando “arrancada de cabalo”, aproveche sus recursos y se abra de par en par.

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